El pleno extraordinario del Ayuntamiento de Valencia celebró este viernes una jornada marcada por la vivienda y el urbanismo. La medida más destacada fue la aprobación de una moratoria cautelar para las licencias de edificación y actividad en los patios interiores de manzana. Esta suspensión, avalada por los votos favorables del PP y Vox, tiene una duración máxima de dos años y entrará en vigor tras su publicación en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana. El objetivo es ganar tiempo para diseñar una nueva ordenación municipal que regule estos espacios, evitando transformaciones que dificulten su futura aplicación.
El Plan de Acción Integral (PAI) de Benimaclet salió adelante con la misma mayoría, permitiendo la construcción de 1.345 viviendas en el barrio. De este total, 403 serán de protección pública y se reservará suelo para otras 300 viviendas de alquiler asequible dirigidas a jóvenes. El proyecto, que se inició durante el mandato de Rita Barberá, contempla además la ampliación de dotaciones y zonas verdes. Sin embargo, la oposición criticó duramente el plan. Borja Sanjuan, portavoz del PSPV, argumentó que el proyecto solo cumple con el mínimo legal en vivienda protegida y que prioriza residenciales con piscina para familias adineradas. Papi Robles, de Compromís, añadió que se perdió la oportunidad de escuchar a los vecinos y a las entidades sociales que participaron en la mesa de diálogo durante tres años.
Tras la votación de las dos medidas principales, el pleno continuó con las mociones presentadas por Compromís. El partido independentista propuso declarar Valencia como zona tensionada, implantar una tasa turística y prohibir los apartamentos turísticos. PP y Vox votaron en contra de todas estas propuestas. El concejal de Urbanismo, Juan Giner, defendió la nueva normativa del gobierno local y se mostró escéptico ante la regulación de precios de los alquileres, considerándola una medida ineficaz. Respecto a la tasa turística, el gobierno local rechazó su implantación, aunque evitó debatir extensamente sobre el tema. La sesión dejó al descubierto las profundas divisiones políticas en el consistorio sobre cómo abordar la crisis de vivienda y la regulación del turismo en la ciudad.