La movilidad turística en Valencia experimentará un cambio significativo con la nueva propuesta municipal. El consistorio ha anunciado que reducirá el número máximo de personas permitidas en los grupos que circulan en bicicleta o patinetes. Esta medida busca equilibrar la actividad de los visitantes con la tranquilidad de los residentes en las calles de la ciudad.
La concejala Paula Llobet presentó la iniciativa durante la Mesa de Diálogo y Turismo. Según explicó, el límite actual de quince personas se rebajará a diez. Los conjuntos que superen esta cifra deberán dividirse en subgrupos más pequeños. Además, se exigirá mantener una distancia mínima de cincuenta metros entre cada uno de estos subgrupos para evitar aglomeraciones.
Esta regulación se incorporará como una modificación en la Ordenanza de Movilidad. El objetivo declarado es fomentar una circulación más ordenada y segura. La edil subrayó que la intención no es restringir el turismo, sino gestionar mejor sus actividades. Se busca que la movilidad turística sea compatible con el día a día de quienes viven en la ciudad.
Paralelamente a este cambio normativo, el Ayuntamiento impulsará una campaña de concienciación. Esta iniciativa, desarrollada junto a Visit Valencia, incluirá un decálogo de buenas prácticas. El documento recogerá recomendaciones para promover una circulación segura, el respeto a los peatones y el uso adecuado de los espacios públicos.
La medida responde a quejas vecinales sobre el impacto de estos grupos en la movilidad peatonal. La acumulación de visitantes en bicicleta y patinetes suele dificultar los desplazamientos a pie, especialmente en plazas y calles del centro. La nueva normativa pretende adaptar la circulación a las características de la red viaria y ciclista valenciana.
En el mismo marco de turismo responsable, se recuerda que la ordenanza de Civismo y Convivencia ya limita los grupos de turistas a pie a veinticinco personas. En el caso de Ciutat Vella, el límite es aún más estricto, fijándose en veinte personas. Estas reglas buscan mejorar la convivencia y la seguridad en el espacio público.