Un montañero de 69 años originario de Vila-real ha sido encontrado sin vida en las proximidades del pico Gabieto, en el término municipal de Fanlo, Huesca, tras desaparecer durante una ruta de alta montaña en la zona francesa de Gavarnie. El hombre, cuyo nombre es Josep Antoni Martín, había salido el 21 de septiembre para recorrer cumbres superiores a los 3.000 metros, una actividad que requiere experiencia y preparación. Su ausencia se hizo evidente cuando no regresó al vehículo estacionado en el aparcamiento del 'Col des Tentes' el día 26, como estaba previsto, lo que generó preocupación entre sus familiares y vecinos.
La alerta fue activada cuando el Consulado General de España en Pau notificó a la Guardia Civil de Huesca sobre las 20:10 horas del domingo anterior. En respuesta, se desplegó un operativo de búsqueda coordinado entre fuerzas españolas y francesas, que incluyó al GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca, un médico del 061, y equipos de rescate de la Policía Nacional y la Gendarmería francesa. El entorno de alta montaña y las condiciones climáticas adversas complicaron las labores de búsqueda.
El cuerpo fue localizado a las 9:30 horas del lunes en una zona de difícil acceso, tras una caída de aproximadamente 200 metros. Las primeras indagaciones indican que el hombre presentaba signos incompatibles con la vida, lo que sugiere una caída accidental. La Guardia Civil no ha descartado que el incidente se debiera a un deslizamiento o a una pérdida de equilibrio en un tramo resbaladizo de nieve o hielo. Su cuerpo fue trasladado mediante helicóptero hasta la helisuperficie de Boltaña, donde fue entregado a los servicios funerarios para su posterior traslado al Hospital Provincial de Huesca.
La autopsia se llevará a cabo en el centro hospitalario para determinar con precisión la causa del fallecimiento. Mientras tanto, la familia ha solicitado respeto a su privacidad durante este momento de duelo. El caso ha generado conmoción entre la comunidad montañera, que ha recordado a Martín como un practicante experimentado, aunque también ha servido como recordatorio de los riesgos inherentes a las actividades en zonas de alta cota, incluso para quienes poseen amplia experiencia. Las rutas de Gavarnie, conocidas por su dificultad y por los peligros como avalanchas y desprendimientos, atraen a alpinistas de toda Europa, pero también exigen una planificación rigurosa y acompañamiento adecuado.