
Un incendio originado en un cuadro eléctrico del sótano del Mercado Central de València provocó la evacuación inmediata del edificio durante la mañana del jueves. El fuego se detectó a través de una salida de humo en la fachada exterior, lo que permitió una respuesta rápida de los servicios de emergencia. La operación de desalojo se completó en menos de cinco minutos, sin que se registraran heridos graves. El único afectado fue un vigilante del parking subterráneo, quien fue atendido por inhalación de humo con síntomas leves, mientras que el resto de los presentes, incluidos comerciantes y visitantes, salieron sin incidentes.
La alcaldesa de València, María José Catalá, acudió al lugar y confirmó que el fuego fue extinguido poco después de las 13.30 horas. Destacó el buen funcionamiento del plan de autoprotección del mercado, que permitió una evacuación ordenada y eficaz, a pesar de la alta afluencia de personas. También agradeció la labor de los bomberos, cuyas cinco dotaciones y la unidad de drones contribuyeron a controlar la situación con rapidez y eficacia.
Tras la extinción del incendio, las tareas se centraron en la ventilación del sótano, una prioridad para garantizar la seguridad antes de evaluar los daños. La primera edil indicó que, aunque el impacto general no parece ser grave, entre cuatro y seis de las 400 paradas podrían verse afectadas debido a daños en sus cuadros eléctricos. Los comerciantes ya pueden acceder al recinto para retirar su mercancía, aunque no se permite la reapertura al público por ahora.
El Mercado Central, un edificio emblemático construido en 1928 y declarado de interés cultural, ha generado preocupación entre los vendedores sobre la seguridad de sus instalaciones eléctricas. La EMT tuvo que desviar varias líneas de autobús por la zona debido al incidente, que se considera el primer gran desalojo del recinto en varias décadas. Las autoridades han anunciado que se elaborará un informe para determinar las causas exactas del fuego.
El edificio, reconocido por su arquitectura modernista y su decoración cerámica policromada, sigue siendo un punto clave del tejido comercial y turístico de la ciudad. Aunque el cierre parcial ha generado incertidumbre, las autoridades confían en que el mercado podrá recuperar la normalidad en breve. El trabajo de ventilación y evaluación continúa durante la tarde, con el objetivo de asegurar que todas las condiciones estén garantizadas antes de cualquier reapertura total.