La regulación afecta a truenos detonantes, fuentes y combinaciones de categoría F2 o F3, así como a los carretones T1. Durante la primera quincena de marzo, del 7 al 12, el uso de estos artefactos quedará prohibido entre las 22:00 y las 7:30 horas. En la segunda quincena, del 13 al 19, la ventana de silencio nocturno se amplía, prohibiendo su uso entre las 2:00 y las 7:30 horas. El 20 de marzo, día de la Cremà, el veto se aplica a partir de la medianoche, salvo que sea necesario para la quema de los monumentos.
Para garantizar el bienestar animal, el consistorio ha designado cinco parques como refugios silenciosos: Benimar, Espai Verd de Natzaret, parque del Oeste, parque de los Orriols y parque de Benicalap. En estas áreas no se permitirán disparos de petardos durante toda la celebración.
El calendario de montaje de los envelats se ha retrasado seis días respecto al año anterior. La Crida a les Falles se celebrará el 28 de febrero, y las comisiones podrán celebrar la tradicional paella en la calle el 7 de marzo, de 10:00 a 20:00 horas y sin música.
La oposición, representada por Compromís, ha calificado las medidas de "claramente insuficientes". El regidor Pere Fuset denuncia que el acuerdo unánime de la Comisión de Cultura de marzo pasado, que exigía una ordenanza con fuerza sancionadora, sigue sin tramitarse. Según datos de la coalición, las denuncias por mal uso de pirotecnia se dispararon un 351 % en 2026, pasando de 622 a 2.806, lo que evidencia la necesidad de normas coercitivas y no solo recomendaciones.