La acampada por el derecho a la vivienda continúa instalada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia tras cumplir un mes de ocupación este martes, 3 de noviembre. Los portavoces del movimiento han dejado claro que la retirada de las tiendas dependerá exclusivamente de lo que decida la asamblea, manteniendo su posición a pesar del desalojo registrado recientemente en la Puerta del Sol de Madrid. La portavoz Irene Dolz ha subrayado que las decisiones se adoptan de manera horizontal y que la situación madrileña no condiciona los pasos siguientes en la capital del Turia.
La alcaldesa, María José Catalá, ha insistido en que el derecho fundamental de reunión ya se ha ejercido suficientemente y ha solicitado a la Delegación del Gobierno una reunión de coordinación técnica para estudiar actuaciones conjuntas. Catalá ha argumentado que la acampada carece de autorización y ha aludido a las molestias generadas en el comercio local, especialmente de cara a la campaña navideña. Ante esta postura, los acampados han ofrecido un encuentro informal con la primera edil, proponiendo sentarse a negociar en la propia plaza con una mesa y una silla de camping.
El colectivo ha anunciado un preacuerdo con las asociaciones de comerciantes Confecomerç y Comercios del Centro Histórico para compatibilizar la protesta con la actividad comercial del último trimestre del año. Los portavoces Dan, Cristian e Ira han detallado que este entendimiento incluye la petición formal de una mesa de negociación con las instituciones competentes en vivienda. Han convocado ese encuentro para el jueves a las 13:00 horas, aunque el Ayuntamiento no ha confirmado su asistencia, mientras que la Delegación del Gobierno sí ha manifestado su presencia.
Los organizadores han difundido que, si finalmente deciden levantar el campamento, mantendrán asambleas semanales en la plaza para seguir reclamando soluciones políticas. Han recordado que la acción de protesta reúne actualmente unas 800 tiendas y que su objetivo es lograr decisiones institucionales sin renunciar a la convivencia con la ciudad. La portavoz Irene Dolz ha reconocido el cansancio tras un mes de acampada, pero ha insistido en que la vía del diálogo es la única opción viable para resolver la situación.