Siete tortugas bobas han regresado al mar Mediterráneo este jueves tras completar un año de cuidados en el Oceanogràfic de Valencia. Los ejemplares, que nacieron en la playa de Levante de Benidorm durante la madrugada del 7 de agosto de 2025, formaban parte de una puesta de 37 crías. De ellas, treinta fueron liberadas inmediatamente en la cala del Tío Ximo, mientras que estas siete se trasladaron a las instalaciones valencianas para integrarse en el programa de crianza temprana Head Starting. Esta iniciativa busca ofrecer alimentación y cuidados constantes para que las crías alcancen un tamaño y una fortaleza que aumenten sus posibilidades de supervivencia en la naturaleza.
La suelta se ha celebrado en la playa de Poniente de Benidorm, donde se han congregado más de 70 estudiantes de tres centros escolares de la ciudad y numerosos vecinos. La actividad, organizada por la concejalía de Medio Ambiente y el Oceanogràfic, ha servido como jornada de sensibilización ambiental. Participaron también representantes del Parque Natural de Serra Gelada, la Fundación Mundomar, la Policía Local y la empresa concesionaria de las playas, RA Benidorm. El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, y las concejalas Mónica Gómez y Maite Moreno han acompañado el acto, destacando el valor educativo de la experiencia para los alumnos.
Mario Romero, de la Fundación Oceanogràfic, ha explicado que la selección de los ejemplares para el programa se realiza de manera aleatoria, ya que al nacer no siempre es posible determinar cuáles necesitarán más apoyo. Gracias a este tiempo en un entorno controlado, las tortugas llegan al mar con más reservas y mejor preparación para afrontar depredadores y otros riesgos. El objetivo principal es contribuir a la conservación de la tortuga boba, una especie amenazada, y reforzar su supervivencia en el Mediterráneo occidental.
La concejala de Playas y Medio Ambiente de Benidorm, Mónica Gómez, ha recordado que el litoral de la ciudad ha registrado anidaciones de tortugas bobas en los dos últimos años. En 2024 se detectó una puesta en la playa de Poniente y, en agosto de 2025, nacieron las 37 crías de Levante. Romero ha apuntado que el incremento de nidos en la Comunitat Valenciana podría estar vinculado al aumento de las temperaturas, que favorece la aparición de nuevas zonas de puesta más al norte, y a una mayor concienciación ciudadana que facilita la identificación de rastros y la activación de protocolos de protección.
Ante la presencia de una tortuga poniendo huevos o un posible nido, las autoridades recuerdan que se debe llamar al teléfono de emergencias 112. Se insiste en no tocar a los animales ni manipular los huevos, y en reducir las molestias en las playas, limitando ruidos, iluminación artificial y tránsito sobre la arena en áreas de posible anidación, especialmente durante la noche. Estas medidas buscan favorecer la protección de las tortugas marinas y sus lugares de puesta.