Asaja ha inaugurado su nueva sede en Castellón, ubicada en la calle Panderola, con el objetivo de consolidarse como un espacio de referencia para el sector primario. El edificio, que cuenta con 400 metros cuadrados, está diseñado para funcionar como un centro de encuentro, asesoramiento y formación. Las instalaciones incluyen despachos para atención jurídica y técnica, una sala de juntas, un aula de formación y áreas de trabajo, facilitando así herramientas concretas para que los profesionales del campo puedan gestionar sus dificultades diarias.
La apertura del nuevo espacio ha congregado a una amplia representación política, económica e institucional, liderada por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Durante el acto, se ha destacado la necesidad de garantizar la continuidad de la actividad agrícola, especialmente para las nuevas generaciones, con la incorporación de jóvenes agricultores como elemento clave. Asimismo, se ha subrayado la urgencia de contar con infraestructuras hídricas capaces de almacenar agua y resistir fenómenos meteorológicos extremos, asegurando así un recurso vital para la agricultura valenciana.
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha definido estas dependencias como la verdadera casa de los agricultores y ganaderos de la provincia, reivindicando que la representación del sector va más allá de las protestas callejeras. Aguado ha enfatizado la importancia de los servicios, talleres y formación como pilares fundamentales para afrontar los retos actuales. Ha alertado sobre la grave situación demográfica, con una media de edad superior a los 65 años y 180.000 hectáreas de cultivo abandonadas, además de criticar la pérdida de acceso a los montes para el pastoreo, lo que complica la prevención de incendios.
El obispo de la Diócesis Segorbe-Castellón, Casimiro López, ha bendecido las nuevas instalaciones, recordando que la bendición divina es siempre bienvenida, como ocurrió con el aeropuerto de Castellón. Más allá del acto religioso, el prelado ha mostrado su profunda preocupación por la asfixia económica que sufren muchos profesionales del campo. Ha pedido medidas urgentes para garantizar su subsistencia y ha cuestionado la gran brecha entre los precios que reciben los productores por sus cosechas y los que pagan los consumidores finales.
Aguado ha concluido señalando que la sociedad está comenzando a comprender que el ecologismo radical no es la solución, sino que el mejor protector del medio ambiente es el agricultor y ganadero activo, que alimenta a la población y cuida el territorio. La nueva sede de Asaja en Castellón nace, por tanto, con la vocación de defender los intereses del sector y afrontar los desafíos que amenazan su futuro, reclamando precios justos, menos burocracia y garantías de agua ante la falta de rentabilidad actual.