La investigación, que ha permitido identificar al presunto líder en apenas unos días, se centra en la creación y gestión de grupos de Telegram desde los que se coordinaban las acciones. La estrategia de captación incluía vídeos en TikTok y carteles elaborados con inteligencia artificial que dirigían a los seguidores hacia canales privados de WhatsApp y Telegram. Allí, se les instruía para acudir a las protestas con mochilas y pancartas escolares, fingiendo un carácter estudiantil, pero también con ropa negra y máscaras para ocultar su identidad.
Las fuentes policiales señalan que las consignas revelaban una planificación previa para utilizar la protesta como cobertura de actos violentos. Un vídeo en el que un encapuchado se autoproclamaba líder justificaba el cambio hacia la radicalidad al considerar que las manifestaciones pacíficas no recibían atención. Este individuo reconocía el carácter apolítico del grupo y lo vinculaba con las protestas desatadas previamente en Francia, argumentando la falta de vivienda digna y sanidad.
Además de la detención principal en Picanya, las fuerzas de seguridad han arrestado a un total de diez jóvenes en varias localidades. También se han producido arrestos en Barcelona, Tenerife, Lleida, Bilbao y Málaga.
Los hechos investigados podrían constituir delitos de desórdenes públicos agravados y organización criminal. La actuación policial ha logrado identificar a los principales promotores antes de que se materializara la nueva movilización anunciada para la noche del 31 de octubre.