
El Valencia CF conserva la titularidad de 32 solares valorados en 21 millones de euros que, conforme al convenio de permuta para la edificación del nuevo estadio en Corts Valencianes, deberían corresponder al Ayuntamiento de València. Esta discrepancia en la inscripción registral, que podría derivar en conflictos de propiedad, ha sido señalada por el expresidente del club, Miguel Zorío, quien exige que la Fiscalía abra una investigación de oficio para esclarecer cómo los terrenos entregados a la ciudad permanecen registrados a nombre de la empresa controlada por Peter Lim.
La operación original, iniciada en 2007, implicó la entrega por parte del consistorio del solar dotacional de Corts Valencianes, tasado entonces en 45 millones de euros. A cambio, el club recibió un conjunto de parcelas urbanas valoradas en 25 millones, más 19,8 millones en efectivo, lo que eleva la aportación total a 60,7 millones al sumar intereses y compensaciones. A pesar de que el club saldó sus compromisos, incluyendo la construcción de un polideportivo y la gestión de restos arqueológicos, las fichas del registro de la propiedad confirman que las 32 parcelas entregadas a la ciudad no han sido inscritas oficialmente a nombre del consistorio.
Estos terrenos se distribuyen por diversos puntos de la capital, destacando su ubicación en el entorno del antiguo camino de Malilla, próximo a la nueva Fe y Turianova, así como en el barrio de la Creu Coberta. La documentación registral indica que algunas de estas fincas en Malilla han visto reducidas sus dimensiones debido a expropiaciones para viales e infraestructuras de comunicación, mientras que otras en la Creu Coberta fueron afectadas por las obras de la CHJ para los colectores del plan sur.
Zorío critica severamente la aprobación del nuevo plan urbanístico de Mestalla por parte del gobierno municipal, que cuenta con el apoyo del PSPV y Compromís. El expresidente considera que este instrumento legal, que mantiene los derechos de edificabilidad terciaria y residencial sin incluir vivienda social, constituye un beneficio desproporcionado para el dueño del club. Además, advierte que la falta de inscripción de las parcelas expone a la ciudad a riesgos, ya que en caso de impago del club ante Goldman Sachs, la entidad financiera podría retener los solares como garantía, provocando la pérdida de ese patrimonio municipal.