La histórica barraca de la Xupa, ubicada en el número 39 del camí del Forn d'Alcedo, ha sido incluida en la Lista Roja de Hispania Nostra debido a su grave deterioro, agravado por los daños causados por la DANA de octubre de 2024. Esta construcción de entre 150 y 200 años, protegida como Bien de Relevancia Local, representa un testimonio clave de la arquitectura tradicional de la huerta valenciana, con materiales como adobe, barro, madera y cañizo. Sin embargo, su estado actual es crítico, con la estructura apuntalada y cerrada, sin un proyecto de restauración integral que garantice su futuro.
Tras la DANA, la barraca sufrió importantes desperfectos que obligaron a realizar intervenciones de emergencia para evitar su colapso. Estas actuaciones incluyeron el uso de elementos no originales, como estructuras provisionales de madera, puntales, paneles metálicos y mortero, que han alterado su configuración inicial. Además, la fachada presenta pintadas y el inmueble permanece sin actividad ni acceso. Aunque estas medidas han impedido su derrumbe inmediato, la falta de una restauración completa pone en riesgo sus elementos originales y su valor patrimonial.
La inclusión de la barraca de la Xupa en la Lista Roja de Hispania Nostra pone de manifiesto la vulnerabilidad del patrimonio arquitectónico tradicional de la huerta valenciana. La Comunitat Valenciana ya cuenta con 115 bienes en este listado, con 81 en la provincia de Valencia, 24 en Alicante y 10 en Castellón. La organización advierte que la desaparición de esta construcción supondría la pérdida de un testimonio de la memoria social, agrícola y paisajística de la región.
La Lista Roja de Hispania Nostra identifica bienes culturales y naturales amenazados por factores como el abandono, la falta de mantenimiento, el vandalismo o la ausencia de actuaciones adecuadas para su conservación. Las incorporaciones parten de propuestas ciudadanas que son examinadas por el Comité Científico de la asociación, encargado de estudiar la documentación, comprobar el estado de conservación de los inmuebles y verificar que cumplen los criterios técnicos establecidos.
Mientras tanto, más de una decena de organizaciones sociales, vecinales, agrícolas y ecologistas, impulsadas con la participación de Greenpeace, han lanzado un manifiesto que cuestiona el modelo de reconstrucción tras la DANA. El documento denuncia que las Administraciones públicas siguen reproduciendo errores del pasado y reclama un cambio profundo en la gestión del territorio, incluyendo la transformación del modelo urbanístico y agrario, el impulso de políticas climáticas más ambiciosas y el abandono de las soluciones tradicionales centradas exclusivamente en las infraestructuras de hormigón.