La vigésima edición de la Marxa a peu per les Ermites ha congregado a más de 600 personas en Castellón de la Plana. La iniciativa, dedicada a Miquel Soler i Barberà, ha combinado actividad física y conocimiento del entorno histórico del municipio. El recorrido de 21 kilómetros ha partido desde la plaza Mayor y ha finalizado en la ermita de Sant Jaume de Fadrell.
El itinerario ha pasado por enclaves como la basílica de Lledó, el Castell Vell y diversas ermitas. Entre ellas se encuentran las de Sant Nicolau de Bari, Sant Josep, Sant Francesc de la Font, la Magdalena, Sant Roc de Canet, Sant Isidre y Sant Pere de Censal. La ruta ha permitido a los asistentes descubrir la relación entre los caminos tradicionales y el paisaje local, acercándose al pasado agrícola de la ciudad.
La jornada ha contado con la presencia de la concejala de Ermitas, Noelia Selma, y la de Turismo, Arantxa Miralles. También han participado miembros de la Junta de Fiestas y las reinas de las fiestas de Castellón de 2027, María Collados Marzá y la reina infantil, Nayra Luque Beltrán. Los ermitaños han colaborado en el cuidado y conservación de los espacios visitados.
Como recuerdo de esta edición especial, los participantes han recibido una cinta conmemorativa y una mochila. La actividad ha sido gratuita y ha concluido con una paella compartida en la ermita de Sant Jaume de Fadrell. Este encuentro gastronómico ha cerrado una jornada marcada por la convivencia y el interés por las tradiciones castellonenses.