La compra de una silla de ruedas, una órtesis o una prótesis externa puede dar derecho a reembolso cuando la persona tenía reconocida la prestación ortoprotésica y asumió un gasto que correspondía a Sanidad. No es una devolución general para cualquier producto adquirido por decisión propia.
La prescripción es el punto de partida
El material debe haber sido indicado por el profesional competente y encajar en el catálogo aplicable. La prescripción identifica el tipo de producto, sus características y, en su caso, el periodo de renovación. Comprar primero y pedir después una receta puede dejar el gasto fuera del procedimiento.
Documentos que sostienen la solicitud
El trámite de la Generalitat pide acreditar identidad, derecho sanitario, prescripción, factura y pago, además de los datos bancarios cuando proceda. La factura debe permitir identificar el producto y el establecimiento. Un presupuesto o un recibo sin detalle no equivalen a una factura completa.
La solicitud puede presentarse en los registros admitidos por la normativa. Si actúa otra persona, hay que acreditar la representación. Sanidad comprobará tanto el derecho como el importe financiable: el precio pagado no determina por sí solo lo que se devuelve.
Antes de comprar
La vía más segura es preguntar en la unidad prescriptora cómo se dispensa el artículo y si existe aportación del usuario. Algunos productos se obtienen mediante establecimientos autorizados sin adelantar todo el coste. El reembolso resulta especialmente relevante cuando, por una circunstancia justificada, el paciente ya soportó el pago.