Las granjas avícolas de Alicante, Castellón y Valencia deben aplicar desde esta semana pautas de vacunación más exigentes contra la enfermedad de Newcastle. La Generalitat ha extendido el refuerzo a todas las explotaciones de producción y reproducción de pollos y gallinas, además de los pavos de engorde, aunque estén fuera de las zonas restringidas por los últimos focos.
La resolución publicada el 22 de octubre en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana llega después de que el laboratorio nacional confirmara a comienzos de mes tres focos en Fuenterrobles, Utiel y Sinarcas. Días después apareció otro foco secundario en una granja de Utiel. El virus es muy contagioso entre aves, pero las autoridades sanitarias recalcan que no existe riesgo por consumir carne o huevos.
Más dosis y controles veterinarios
El nuevo calendario distingue cada sistema de producción. Los pollos de crecimiento rápido recibirán una vacuna inicial recombinante o vectorizada y, al menos, tres aplicaciones de vacuna viva por pulverización. Para los de crecimiento lento se fijan entre tres y cinco aplicaciones vivas; los pavos de engorde deberán recibir un mínimo de cinco.
En las gallinas ponedoras y las manadas reproductoras ya en periodo de puesta, la revacunación con vacuna viva no podrá espaciarse más de seis semanas. Durante la recría destinada a puesta o reproducción, la pauta incluye al menos dos dosis inactivadas y tres vivas. Las granjas comerciales de puesta tendrán que comprobar mediante controles serológicos la respuesta inmunitaria de las aves de reposición.
La aplicación queda bajo la responsabilidad del veterinario de cada explotación. Para las manadas que ya estaban en las granjas cuando entró en vigor la resolución, el profesional debe diseñar en diez días naturales un calendario adaptado a su edad, las vacunas ya administradas y el tiempo restante del ciclo productivo.
La vacuna no sustituye a la bioseguridad
El Ministerio de Agricultura sostiene que la vacunación reduce tanto la probabilidad de infección como la cantidad de virus que puede excretar un animal infectado, aunque no ofrece protección absoluta. Por eso continúan las restricciones de movimientos en las zonas afectadas, la limpieza y desinfección, la vigilancia de aves silvestres y la obligación de comunicar de inmediato cualquier síntoma compatible.
La siguiente referencia será la evolución de los focos de Utiel-Requena y los resultados de los controles oficiales. Una nueva detección fuera de esa comarca, un cambio en las zonas de restricción o la retirada de las medidas obligaría a revisar el alcance de estas pautas.