El Villarreal CF rompió una racha de doce partidos sin victoria en la Champions League al imponerse al Nápoles por 3-1 en La Cerámica. El equipo de Íñigo Pérez remontó el gol inicial de Rrahmani con un partido sólido que puso fin a una sequía que se extendía desde el debut en Dortmund. La victoria, lograda en la segunda jornada de la fase liga, sirvió para estrenar el caseller de puntos en la máxima competición continental y consolidar la presencia del club en la élite europea por segundo año consecutivo.
El encuentro comenzó con un gol del Nápoles en el minuto 8, tras un rebote en el área convertido por Rrahmani. Sin embargo, el Villarreal reaccionó de forma fulgurante. Mikautadze aprovechó una mala entrega de Politano para empatar en el minuto 23, y Mouriño consolidó la remontada con un potente disparo en el minuto 26. La gradería vivió momentos de tensión cuando el árbitro dejó al equipo local con ocho jugadores durante un minuto por lentitud en un cambio, pero el Submarino mantuvo el control del partido.
En la segunda parte, el Villarreal buscó el dominio que había tenido en los primeros cuarenta y cinco minutos. A pesar de los intentos del Nápoles, el equipo español logró sentenciar el encuentro en el minuto 86 con un gol de Tani Oluwaseyi.
La alineación del Villarreal contó con novedades importantes, como la titularidad de Luiz Júnior en portería tras la ausencia de última hora de Gulacsi. El técnico Íñigo Pérez innovó en el once inicial, apostando por una defensa sólida y un mediocampo con presencia física.