
El Villarreal CF vivió una de las noches más oscuras de su historia moderna al caer derrotado por 0-6 ante el Paris Saint-Germain en el Estadio de La Cerámica. El conjunto amarillo, que había iniciado el encuentro con un arranque prometedor y varias llegadas a puerta, vio cómo su partido se desmoronaba en un lapso de tiempo ridículo.
La catástrofe comenzó en el minuto 9, tras un saque de esquina parisino. Pacho no logró controlar el balón, que quedó muerto dentro del área, permitiendo que João Neves rematara a placer. Apenas dos minutos después, el portero Peter Gulácsi cometió un error en un pase largo que fue interceptado por Maghnes Akliouche y derivado a Mayulu. El delantero giró y cedió a Doué, quien definió el segundo gol. La debilidad defensiva se hizo evidente una vez más en el minuto 12, cuando Gulácsi perdió el balón ante Hakimi. Fabián centró y el lateral francés dejó el balón franco para Mayulu, que anotó el tercero de volea. El cuarto llegó en el minuto 17, cuando Fabián remató de primeras tras otra sucesión de errores defensivos.
A pesar de que el PSG ya había dejado el partido prácticamente sentenciado, el equipo francés no se detuvo. En el minuto 50, Fabián aprovechó un espacio para superar a Veiga y firmar el quinto gol ante la salida de Gulácsi. El remate final llegó en el tramo final del encuentro, cuando una pérdida de Oluwaseyi permitió al joven Boly, de apenas 17 años, plantarse ante la portería y cerrar la goleada. El Villarreal, que había realizado cinco rotaciones y apostado por Carlos Maciá en su debut en la Champions, no pudo responder a la intensidad y la eficacia del vigente campeón de Europa.
La afición local, que había repartido 20.000 banderetas amarillas para animar al equipo, vio cómo la ilusión se evaporaba con cada gol parisino. El técnico Iñigo Pérez, con un once que incluía a jugadores como Freeman, Mouriño, Renato Veiga, Carlos Romero, Carlos Maciá, Comesaña, Gueye, Pepe, Ayoze y Buchanan, no pudo evitar que el PSG dominara el encuentro con una superioridad abrumadora. El Villarreal intentó reaccionar en la segunda parte, con una oportunidad de Cardona que salió desviada, pero la respuesta del PSG fue inmediata y contundente.
Esta derrota no solo representa la mayor pérdida del Villarreal en competición europea, sino también la segunda más grave de su historia como club. El equipo de Luis Enrique demostró por qué es el máximo favorito para conquistar una tercera Champions League consecutiva, castizando con una precisión quirúrgica cualquier fallo defensivo del Submarino. La noche en La Cerámica quedará grabada en la memoria de los aficionados amarillos como un recordatorio de la distancia que existe entre la ambición y la realidad en la élite del fútbol europeo.