
El Roig Arena se convertirá en el escenario de un encuentro de gran relevancia al recibir al vigente campeón europeo, el Olympiacos. Este partido marcará el primer gran regreso de un exjugador para la afición taronja en la presente campaña, ya que el pabellón volverá a ver sobre su pista a Jean Montero, figura destacada en las dos últimas temporadas y ahora pieza clave del conjunto griego.
La presencia de Montero en el equipo rival no es casualidad, pues el base dominicano se incorporó al Olympiacos tras abonar su cláusula de rescisión y se ha integrado con éxito en el esquema dirigido por Georgios Bartzokas. Junto a él, el bloque heleno cuenta con pilares fundamentales como el ala-pívot Sasha Vezenkov y el exterior Tyler Dorsey, además del reciente fichaje del director de juego Codi Miller-McIntyre. A pesar de la baja del base Thomas Walkup, el Olympiacos mantiene una estructura sólida, habiendo arrancado la competición con tres victorias y una derrota, esta última ante el Virtus Bolonia en un cierre muy ajustado.
Por parte valenciana, el equipo de Xavi Albert continúa siendo una de las sorpresas positivas del inicio de fase regular, manteniéndose como uno de los únicos conjuntos invictos en la competición continental. Tras una reciente derrota en la Liga Endesa frente al Barça, el cuerpo técnico ha trabajado en mejorar aspectos como las salidas a pista y el rebote defensivo, aunque reconocen que aún hay margen de evolución. Asimismo, buscan optimizar las situaciones de tiro para Armori Brooks, cuyo rendimiento ha sido irregular en volumen y porcentaje, buscando que su impacto sea más constante.
Para el duelo contra el Olympiacos, Xavi Albert dispone de toda la plantilla, aunque la normativa le obliga a descartar a cuatro jugadores para cada convocatoria. Esta situación, ya repetida en las jornadas anteriores, condiciona la rotación y ha dejado fuera con frecuencia a jóvenes como Lucas Marí y Gonzalo Corbalán, así como a los interiores Yankuba Sima y Mo Gueye. En el último partido de liga, Corbalán fue el que descansó, mientras que Mario Saint-Supéry apenas tuvo minutos de juego pese a estar disponible, lo que sugiere que la gestión de la plantilla seguirá siendo un factor determinante para el técnico.