Valencia Basket comenzó la temporada con una victoria contundente en la Supercopa LF Endesa, al imponerse por 76-64 ante Innova-TSN Leganés en Torrejón de Ardoz. El triunfo, que consagra el cuarto título del club en esta competición, se selló tras un partido intenso y de alta exigencia, donde las valencianas mostraron una defensa sólida y una reacción decisiva en el tercer cuarto. El encuentro arrancó con un fuerte impulso de Leganés, que logró un parcial de 0-9 que obligó a las taronjas a pedir tiempo muerto para reorganizarse. Aunque el inicio fue complicado, el equipo de Javier Torralba logró recuperar el ritmo y mantener el partido en equilibrio hasta el descanso, con un 39-40 favorable a las visitantes.
La segunda mitad marcó el punto de inflexión. Las valencianas, tras una reacción enérgica, lograron un parcial de 17-8 en el tercer cuarto, con apenas ocho puntos encajados. Este dominio defensivo, junto con un triple clave de Isa Hernández, sentó las bases para una ventaja que no se volvería a cuestionar. La defensa taronja se convirtió en un pilar fundamental, impidiendo que Leganés generara opciones claras, mientras que el ataque se mostró más fluido y efectivo. El marcador se estabilizó en 56-48 tras el tercer periodo, consolidando la superioridad de Valencia Basket.
El debut de Isa Hernández y Amelia Alonso en el primer equipo fue uno de los momentos destacados del encuentro. Ambas jugadoras aportaron minutos de calidad y marcaron sus primeros puntos en una final, lo que refuerza la continuidad del proyecto de Javier Torralba. Su presencia en un partido tan importante evidencia el crecimiento del equipo y la apuesta por el talento joven. A pesar de la brillantez en la Supercopa, el equipo no ha logrado el mismo nivel en Liga Endesa, donde cayó en su estreno en el Roig Arena ante Lleida por 105-100, con una defensa débil y una generación de juego irregular.
El contraste entre los dos resultados evidencia un equipo en proceso de adaptación. Mientras que en la Supercopa mostraron una identidad clara y una capacidad de reacción ante la presión, en Liga Endesa se evidenciaron fallos en la organización y en la ejecución. Las primeras decisiones de Xavi Albert, como el descarte de jugadores como Yankuba Sima, Lucas Marí, Dylan Osetkowski y Omari Moore, han permitido el regreso de Mo Gueye y Corbalán, lo que podría marcar un cambio en el rumbo del equipo. El próximo reto será enfrentarse a Baskonia en Euroliga, un partido clave para medir el progreso del proyecto.
El triunfo en la Supercopa no solo suma un trofeo a la historia del club, sino que también da confianza al proyecto técnico. Aunque el camino no ha sido lineal, el equipo ha demostrado capacidad para reaccionar ante los momentos difíciles, como ocurrió tras el inicio desfavorable contra Leganés. La victoria en Torrejón de Ardoz es un refuerzo de la identidad defensiva y de la profundidad del plantel. Con el reto de Euroliga a la vista, el equipo tiene la oportunidad de consolidar este impulso y demostrar que el buen rendimiento en competiciones nacionales puede trasladarse a escenarios internacionales.