
El anuncio de la Generalitat de que el proyecto de la Ronda Sur de Elche saldrá a exposición pública a finales de octubre ha servido de detonante para un nuevo enfrentamiento político en la ciudad. El presidente Juanfran Pérez Llorca presentó esta medida como el paso previo a la licitación de las obras, prometiendo un inicio de los trabajos en 2027. Sin embargo, el diputado autonómico del PSPV, Ramón Abad, ha desmontado estas expectativas al señalar que los trámites administrativos pendientes, especialmente las expropiaciones, podrían alargar el proceso hasta 20 meses, haciendo inviable el calendario oficial.
La crítica principal del PSOE se centra en la desconexión entre el anuncio político y la realidad técnica. Abad advierte que, aunque el proyecto esté adjudicado, no se podrán iniciar las obras sin haber materializado las enajenaciones de los terrenos necesarios. El Ayuntamiento ya ha activado el expediente para una primera fase de 31 fincas, pero la valoración definitiva depende del proyecto definitivo de la Generalitat, que aún no se ha cerrado. Esta incertidumbre hace que las estimaciones iniciales de 7,8 millones de euros para las expropiaciones puedan variar, complicando la planificación financiera.
La financiación es otro punto de fricción. El diputado socialista destaca que de los 36 millones de euros totales previstos, solo se han consignado 1,1 millones para 2026. El resto del crédito, 18,7 millones para 2027 y 16 para 2028, queda pendiente de aprobación en un año electoral, lo que genera dudas sobre la capacidad del Consell para desembolsar los fondos necesarios cuando se licite la obra. Abad cuestiona explícitamente de dónde sacará la Generalitat ese dinero para cumplir con el compromiso de inicio en 2027.
Ante estas acusaciones, el PP ilicitano, representado por Claudio Guilabert, mantiene su postura de que las obras comenzarán el próximo año, amparándose en el compromiso adquirido entre la Generalitat y el alcalde Pablo Ruz. Guilabert atribuye la demora histórica de la infraestructura a la gestión anterior del Botànic y del Gobierno central, y critica que el PSOE no ofrezca alternativas concretas. El alcalde Ruz, por su parte, ha reconocido que la siguiente fase no será inmediata, pero insiste en que se avanzará en paralelo con la definición del proyecto para acortar los tiempos.
El diputado socialista no se limita a la crítica técnica; también lanza un ataque político directo, calificando el anuncio de "farsa" y acusando a Pérez Llorca y Ruz de ser "farsantes necesarios". Abad anuncia que llevará la cuestión a Les Corts mediante una interpelación para exigir al conseller de Infraestructuras que concrete los plazos y la financiación. Además, aprovecha el contexto preelectoral para asegurar que solo con un Consell liderado por Diana Morant se podrá ejecutar la Ronda Sur, contrastando la gestión del actual bipartito con la supuesta inacción del PP durante la legislatura.