
El Valencia Basket comenzó la temporada de la Liga Femenina Endesa con una derrota ante el Azulmarino Mallorca en el pabellón de Palma. El encuentro, que marcó el debut del equipo taronja en la competición, terminó con un contundente 88-71 a favor de las locales. El resultado dejó claro que el conjunto valenciano no logró adaptarse al ritmo impuesto por un rival recién ascendido, que demostró una mayor intensidad y cohesión desde los primeros minutos del partido.
Desde el inicio, las jugadoras del Azulmarino mostraron una mejor conexión entre ataque y defensa, lo que les permitió tomar ventaja en el marcador. Aunque ambos equipos arrancaron con buen porcentaje de tiros, las mallorquinas fueron progresivamente ampliando su ventaja. Al final del primer cuarto, el diferencial ya era de nueve puntos, y tras el descanso, la ventaja se incrementó hasta los trece, con un 49-36 que evidenció el desequilibrio en el juego.
El partido se decidió en el tercer cuarto, cuando el Azulmarino logró un parcial de 8-0 que rompió cualquier posibilidad de remontada. Desde ese momento, el Valencia Basket no pudo recuperar el ritmo necesario para acercarse al marcador. Las jugadoras de Javier Torralba, que afrontaban el encuentro con la baja de varias internacionales en la WNBA, no pudieron contener el impulso del equipo local, que mostró una solidez defensiva y una efectividad ofensiva que sorprendió.
En el equipo valenciano, Alba Torrens y Kayla Alexander destacaron como las jugadoras más influyentes, aunque sus actuaciones no fueron suficientes para cambiar el rumbo del encuentro. Por el lado contrario, Klara Holm se erigió como una de las figuras clave en el triunfo del Azulmarino, aportando en múltiples aspectos del juego. Su desempeño fue un reflejo del trabajo realizado durante la temporada anterior, que permitió al equipo mallorquín alcanzar el ascenso con mérito.
El conjunto taronja tendrá que reaccionar rápidamente si quiere comenzar a sumar puntos en la Liga. La semana que viene, en el Roig Arena, enfrentará al Meins Avenida de Salamanca, un partido clave para recuperar la confianza tras un debut que dejó muchas dudas. Aunque la temporada apenas ha comenzado, el resultado ante el Azulmarino ya marcó un tono claro: el camino hacia los objetivos será más exigente de lo previsto.