
El Valencia Basket ha ajustado su itinerario de desplazamiento a Lyon para evitar las complicaciones derivadas de una alerta roja por lluvias en el aeropuerto de Manises. Ante la previsión de fuertes precipitaciones a partir de las 18.00 horas, el club decidió adelantar el vuelo privado, que inicialmente estaba previsto para la tarde tras el entrenamiento matinal. Esta reorganización de la agenda evita riesgos de retrasos o cancelaciones, garantizando que el equipo llegue a tiempo a Francia para preparar el choque de Euroliga contra el ASVEL Villeurbanne. En lugar de regresar a sus domicilios tras el entrenamiento, la plantilla se dirigió directamente al aeropuerto, optimizando el tiempo disponible en Lyon.
El cambio de plan permite al equipo disponer de un margen crucial para descansar, adaptar la logística y afinar la planificación técnica antes del partido. Este tiempo extra es especialmente valioso en un contexto europeo donde el calendario se presenta como relativamente favorable al inicio, lo que ofrece una oportunidad para consolidar el buen momento de forma. El equipo, que ya ha sumado dos victorias consecutivas, busca mantener su invicto y afianzar su posición entre los mejores del torneo continental.
El conjunto dirigido por Xavi Albert ha mostrado mejoras notables en defensa, control del rebote y ritmo de juego, aspectos que han permitido una ejecución más eficaz de sus sistemas. En el último encuentro frente al Baskonia, se notó una mayor intensidad en el contraataque y una mayor claridad en las jugadas tanto en ataque como en defensa. Estas mejoras han contribuido a marcar el ritmo del partido durante más minutos, clave para sostener su propuesta de juego rápido y eficiente.
Con toda la plantilla disponible, incluido el cubano Jasiel Rivero, el entrenador cuenta con flexibilidad para gestionar el vestuario. Sin embargo, persisten dudas sobre los descartes, ya que Lucas Marí y Yankuba Sima no han sido convocados, y Mo Gueye ha tenido escasa participación en los últimos partidos. Esta situación plantea un desafío táctico, especialmente ante un rival como el ASVEL Villeurbanne, que ha demostrado solidez en casa, aunque ha sufrido una derrota reciente ante el Panathiniakos.
El duelo frente al equipo francés se presenta como una prueba importante para evaluar el nivel real del equipo taronja. Aunque el calendario inicial parece accesible, el club no puede descuidar la oportunidad de aprovechar estas jornadas para reforzar su base competitiva. Una tercera victoria consecutiva en Euroliga supondría un importante colchón antes de enfrentarse a rivales más exigentes como el Hapoel Tel Aviv y el Olympiacos, que se perfilan como contendientes directos en la lucha por la clasificación.