
Elche da un paso clave en la reconstrucción del barrio de San Antón tras el desalojo forzoso del bloque 8. La empresa pública Pimesa ha sacado a licitación pública las obras del edificio 5, un nuevo inmueble que contará con 45 viviendas protegidas, 44 plazas de garaje y un local comercial. El presupuesto base de licitación asciende a 4,6 millones de euros, con un plazo máximo de ejecución de 24 meses. Estas viviendas se destinarán prioritariamente al realojo de las familias afectadas por el colapso del bloque 8, que tuvo que ser evacuado hace casi 18 meses tras la aparición de fisuras y hundimientos en el pavimento. El alcalde, Pablo Ruz, ha destacado que este paso es fundamental para avanzar en el proceso de reubicación y garantizar que las personas puedan seguir residenciándose en el barrio. La inversión total de la actuación alcanza los 5,8 millones de euros, incluyendo la demolición del bloque 8, la urbanización del entorno, el proyecto y las licencias necesarias. La financiación se reparte entre la Generalitat Valenciana (2,5 millones, 42,97%), el Ayuntamiento de Elche (1,3 millones, 23,59%) y los vecinos (1,9 millones, 33,43%). El Estado no aporta ningún euro en este proyecto, una situación que el alcalde ha calificado como una «lástima» y que ha criticado públicamente. La licitación se produce tras la concesión, el 10 de septiembre, de la Calificación Provisional de Vivienda Protegida por parte de la Generalitat, un requisito indispensable para iniciar el procedimiento. Aunque el proyecto ya estaba redactado, la normativa actual exige que las viviendas protegidas reserven el 40% de sus plazas para jóvenes, lo que complicó el proceso, especialmente en un caso de realojo. En paralelo, el Ayuntamiento trabaja en el proyecto de demolición del bloque 8, que se espera licitar en octubre y ejecutar durante el verano de 2027. Este proyecto incluirá un estudio para recuperar los enseres personales de los afectados, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan. Hasta ahora, se han realojado 74 familias: 20 en el edificio 4, 9 en viviendas municipales y las 45 nuevas en el edificio 5. Sin embargo, el derribo de los bloques 12 y 13 sigue paralizado por dos ocupaciones, una ilegal y otra con derecho a nuevo hogar, que impiden la ejecución. El alcalde ha lamentado esta situación, que retrasa la renovación integral del barrio. A pesar de ello, el Ayuntamiento mantiene la voluntad de seguir con la renovación, tras la declaración del Ministerio de Vivienda de su interés en el Plan Estatal de Vivienda. El proyecto de demolición del bloque 8 podría estar finalizado a finales de octubre, lo que permitiría iniciar las obras de derribo en el segundo semestre de 2027.