
Castellón de la Plana se prepara para una transformación urbana significativa con la aprobación de un plan que permitirá la construcción de 4.200 nuevas viviendas en siete zonas urbanas. Este proyecto, impulsado por el Ayuntamiento, responde a la creciente necesidad de acceso a vivienda, especialmente para jóvenes y familias. La alcaldesa Begoña Carrasco ha destacado que esta legislatura está marcada por la prioridad de la vivienda, con el objetivo de ofrecer soluciones reales a una problemática que afecta a muchos ciudadanos. El desarrollo se enmarca en una estrategia integral para aumentar la oferta residencial y facilitar la independencia de quienes desean establecerse en la ciudad.
El 40% del total de viviendas previstas será de protección pública, diseñadas para garantizar precios asequibles y mejorar la accesibilidad. Este porcentaje refleja un compromiso claro con la inclusión social y la sostenibilidad del mercado inmobiliario local. Entre los primeros sectores en avanzar se encuentra Soler i Godes, donde ya se han iniciado los trámites para la urbanización. Su finalización está prevista antes de que concluya el año, lo que permitirá la construcción de 439 viviendas en un entorno que también incluirá mejoras en la infraestructura vial, acceso seguro al colegio y una amplia zona verde con equipamientos para uso familiar y deportivo.
Otros sectores, como Bovalar y Donoso Cortés, se encuentran en fases de tramitación, con la posibilidad de comenzar las obras de urbanización en 2027, dependiendo del avance en la resolución de licencias y alegaciones. En Gran Vía, el proceso se centra en la revisión de las observaciones presentadas, mientras que en Censal III ya se ha completado el plan parcial. Asimismo, el proyecto de Barcelona, paralizado desde 2011, ha retomado movimiento gracias a una actualización del plan, y Cremor completa el conjunto de zonas incluidas en esta iniciativa.
Además de la construcción de nuevo suelo, el Ayuntamiento trabaja en la obtención de fondos europeos para impulsar directamente hasta 250 viviendas públicas. En paralelo, se desarrollan 123 viviendas protegidas en Censal en colaboración con la Generalitat. El Plan de Barrios, con un presupuesto de 17 millones de euros, permitirá la rehabilitación de 594 viviendas en cinco núcleos residenciales. Estas acciones se complementan con ayudas al alquiler, financiadas con 400.000 euros, que ya han recibido 141 solicitudes de jóvenes en busca de un techo.
La estrategia municipal combina la creación de nuevas viviendas con la mejora del entorno, la rehabilitación de barrios existentes y respuestas inmediatas para quienes necesitan apoyo. Aunque los plazos varían según cada zona, el objetivo es garantizar un crecimiento ordenado y sostenible. La idea es que el desarrollo urbano no solo aumente el número de viviendas, sino que también mejore la calidad de vida de los vecinos, ofreciendo oportunidades reales para formar hogares en una ciudad que se prepara para afrontar los retos del presente y del futuro.