El Ayuntamiento de Alicante ha autorizado definitivamente la reforma integral de la biblioteca pública Azorín, situada en el Paseíto de Ramiro, 15. Esta licencia de obra mayor, concedida el 28 de octubre, permite al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte iniciar el proceso de licitación para la ejecución de las obras. El consistorio ha destacado que la concesión se ha tramitado con la máxima diligencia, emitiendo el decreto en menos de una semana tras recibir la documentación completa del Gobierno central, lo que cierra un expediente administrativo que se consideraba prioritario y muy demandado por la ciudadanía.
El proyecto, que cuenta con un presupuesto estimado de 11.807.411 euros, tiene un plazo de ejecución previsto de 30 meses y afectará a la totalidad del edificio, que incluye cinco plantas, un semisótano y un sótano a nivel de la avenida Juan Bautista Lafora. La autorización municipal se ha hecho efectiva una vez que el ministerio cumplió el último trámite exigible: la adjudicación del contrato para el servicio de control y seguimiento arqueológico de las obras. Este proceso se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 5 de octubre y obtuvo el visto bueno de la Dirección Territorial de Educación, Cultura y Universidades de Alicante el 22 de octubre de 2026.
La planta sótano se dedicará exclusivamente al grupo electrógeno, con entrada independiente para mantenimiento. El semisótano albergará una sala polivalente, depósitos, aparcamiento interno y zona de carga y descarga. La planta baja mantendrá el acceso principal, el vestíbulo, la hemeroteca, el área multimedia y la zona infantil y juvenil. En la primera planta se incrementarán las estanterías y la zona de préstamo, conservando los puestos de lectura.
La segunda altura estará destinada a la lectura, música y cine, mientras que la tercera se reservará para el fondo especializado y espacios de apoyo para reuniones y aulas de aprendizaje. Finalmente, la terraza acogerá las oficinas de dirección y administración, así como salas de trabajo, descanso, servicios, vestuarios y salas técnicas. Esta reforma, anunciada en repetidas ocasiones desde 2008, parece por fin materializarse tras superar los obstáculos administrativos derivados de la titularidad estatal, la gestión autonómica y la propiedad municipal del suelo.