El equipo de gobierno municipal del Partido Popular ha dado luz verde a la transmisión definitiva del edificio de la calle Pedreguer a la Conselleria de Sanidad. Este inmueble, que albergó un antiguo supermercado, se convertirá en el futuro centro de salud del barrio de San Gabriel. La Junta Local de Gobierno aprobó este acuerdo durante su reunión semanal, autorizando así la entrega del bien para que la administración autonómica pueda impulsar las obras de adaptación necesarias.
El consistorio adquirió esta propiedad en diciembre de 2024, específicamente para destinarla a la atención primaria de salud. Con una superficie de 1.963 metros cuadrados, el edificio ha sido inspeccionado conjuntamente por técnicos municipales y autonómicos para verificar su idoneidad. La fórmula jurídica elegida para esta operación es la mutación demanial externa, un mecanismo que permite transferir la titularidad entre administraciones públicas sin alterar el destino del bien.
Esta cesión responde a una larga reivindicación vecinal. Los residentes de San Gabriel llevan años reclamando mejoras en las infraestructuras sanitarias, ya que el consultorio actual, ubicado en los bajos de un edificio residencial de la calle Pego, se ha quedado pequeño y no da abasto con la población del distrito. La decisión del Ayuntamiento llega tras meses de movilizaciones mensuales por parte de los vecinos.
Aunque se ha avanzado en la tramitación administrativa, todavía no existen plazos concretos para la ejecución de las obras ni para la apertura efectiva del nuevo centro. Se estima que el equipamiento no estará operativo antes de mediados de 2027. Este retraso se debe a la necesidad de completar la resolución sobre la viabilidad del proyecto como centro de salud y no como un simple consultorio.
La portavoz del equipo de gobierno, Cristina Cutanda, ha destacado que esta actuación pone en marcha el cuarto equipamiento sanitario en la ciudad. Se suma a los proyectos de La Torreta, Garbinet y La Condomina, con una inversión global de más de 30 millones de euros por parte de la Generalitat. La fórmula de mutación contempla una cláusula de reversión: si el inmueble no llegara a destinarse al uso sanitario previsto, volvería al patrimonio municipal con todas sus pertenencias.