La mañana de este lunes ha comenzado con serios problemas de circulación en los accesos a Valencia. Aunque no ha habido heridos, la densidad del tráfico habitual ha convertido el incidente en una larga retención.
El choque, que inicialmente obligó a cortar el carril izquierdo de la autovía, no ha llegado a bloquear ninguna calzada de forma permanente. Los vehículos implicados fueron desplazados al arcén, lo que permitió restablecer la circulación por ese carril según informó la Dirección General de Tráfico (DGT). Sin embargo, la acumulación de vehículos pesados y la densidad del tráfico en jornadas laborales han generado colas que superaban los diez kilómetros en dirección a Castelló de la Plana.
El impacto del accidente se ha extendido más allá del tramo afectado. La colisión ha colapsado la incorporación de la A-3 hacia la A-7 y también la de la CV-36, conocida como la autovía de Torrent. Este caos circulatorio se ha hecho notar en buena parte del área metropolitana de Valencia, complicando los desplazamientos de los conductores que intentan acceder a la capital.
A este incidente se ha sumado otro accidente en la V-31, la Pista de Silla, a la altura de Sedaví. Este segundo siniestro, también sin víctimas, ha obligado a cerrar el carril central derecho y ha generado nuevas retenciones en uno de los principales accesos a la ciudad. La combinación de ambos accidentes ha agravado las dificultades habituales de circulación durante las primeras horas de la mañana.