La Lonja Medieval de Elche se ha convertido en un espacio de recuerdo y reflexión. Allí se ha instalado la exposición 'Plaza de la República Dominicana 1986. 12 vidas, una herida permanente', una iniciativa que busca mantener viva la memoria de los doce guardias civiles asesinados por ETA en el atentado del 14 de julio de 1986 en Madrid. La muestra, que permanecerá abierta al público hasta el 15 de noviembre, ha sido presentada con la colaboración de la Conselleria de Justicia, Transparencia y Participación, la Fundación de Víctimas del Terrorismo y el Ayuntamiento de Elche.
El recorrido expositivo combina fotografías, documentos y contenidos explicativos para ofrecer una visión completa de los hechos y sus consecuencias humanas y sociales. El objetivo principal es dar a conocer la realidad de las víctimas del terrorismo y los valores democráticos que representan. Además, la muestra pone el foco en la dignidad de las víctimas, el sufrimiento de sus familias y la importancia de mantener vivo su legado como parte de la memoria colectiva de la sociedad española.
El acto inaugural contó con la presencia de figuras clave en esta iniciativa. Participaron el presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Juan Francisco Benito; el alcalde de Elche, Pablo Ruz; y el director general de Atención a las Víctimas y Acceso a la Justicia, Francisco Javier Soler. La exposición ha contado con una subvención para apoyar iniciativas de memoria y reconocimiento de las víctimas, y el Ayuntamiento de Elche ha cedido la Lonja Medieval para acoger la muestra.
Esta iniciativa se enmarca en la labor de la Conselleria de Justicia, Transparencia y Participación para apoyar, reconocer y dignificar a las víctimas del terrorismo. Asimismo, promueve actividades que contribuyan a mantener viva su memoria y fomentar los valores de libertad, convivencia y respeto a los derechos humanos. La muestra ofrece un recorrido por los hechos relacionados con el atentado y sus consecuencias, recordando a las víctimas y reivindicando su memoria.