El temporal Adam ha provocado un colapso generalizado en la movilidad de Valencia, con intensas precipitaciones que arrastran desde el día anterior y que han saturado las principales vías de la ciudad. Aunque el sistema de alcantarillado ha logrado absorber gran parte del agua, algunas calzadas han sufrido anegaciones puntuales, lo que ha derivado en una circulación extremadamente densa y en numerosos atascos en ejes estratégicos como la Avenida del Cid, la calle Chiva, Tres Forques o el complejo administrativo del 9 de Octubre. A pesar de que la situación ha ido mejorando a lo largo de la mañana, persisten congestiones en accesos como el de Llíria o la carrera de la Fuente de San Luis, además de en calles transversales a los ejes Peset Aleixandre y Primado Reig. Puntos como Tres Cruces, Manuel Candela, Colón o la Gran Vía Marqués del Turia han registrado parones prolongados, aunque se considera que el peor momento ya ha quedado atrás en el Cap i Casal.
El Ayuntamiento de Valencia ha tomado medidas preventivas ante la alerta naranja, decretando el cierre de colegios en zonas propensas a inundaciones y la clausura temporal de los túneles urbanos. Sin embargo, al comprobar que la red de alcantarillado estaba funcionando correctamente y absorbiendo la lluvia incesante, las autoridades reabrieron los pasos inferiores alrededor de las ocho de la mañana, manteniéndose abiertos sin incidencias destacables. No obstante, el consistorio ha recomendado a los acampados en la plaza del Ayuntamiento que suspendan sus tiendas por seguridad, una petición que ha sido ignorada en parte, ya que la acampada se mantiene pese al aviso meteorológico.
En el ámbito provincial, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha confirmado el corte de quince carreteras secundarias, concentrándose la mayor parte de las incidencias en las provincias de Alicante y Valencia, aunque también se registran afectaciones en Córdoba, Sevilla y Toledo. La DGT ha instado a los conductores a evitar desplazamientos innecesarios por las zonas afectadas, a mostrar máxima prudencia y a consultar el estado de las carreteras antes de iniciar cualquier viaje, subrayando la conveniencia de planificar las rutas con antelación para minimizar riesgos.