La primera revisión del mapa valenciano de inundaciones después de la dana amplía un 61,2% el territorio considerado peligroso en las zonas estudiadas: pasa de 27.162 a 43.779 hectáreas. El cambio no se limita a una actualización estadística. La nueva delimitación condicionará futuros planeamientos, reformas integrales y construcciones en función del nivel de riesgo asignado a cada terreno.
El trabajo se concentra en el Alto y Bajo Magro, los barrancos de l’Horta Sud y el Bajo Turia aguas abajo del embalse de Loriguilla. Los estudios de detalle abarcan 51 municipios y la Generalitat señala que 85 localidades han sido objeto de algún análisis. Se trata de la primera fase: la revisión debe extenderse después al resto de la Comunitat Valenciana.
L’Horta Sud pasa de 7.301 a 16.478 hectáreas inundables
El salto más acusado aparece en l’Horta Sud, donde la superficie incluida en distintos niveles de peligrosidad aumenta un 125,7%. En el Bajo Turia pasa de 7.621 a 13.903 hectáreas, mientras el Alto y Bajo Magro registran incrementos cercanos al 9%.
La cartografía incorpora escenarios con periodos de retorno de 25, 100, 500 y 2.000 años y establece siete niveles. Buena parte de la ampliación corresponde al nivel 7, reservado a la inundación catastrófica. Ese escenario extremo se añade para mejorar la planificación de emergencias y la información a la población, no para afirmar que un episodio semejante vaya a repetirse en una fecha determinada.
Viviendas elevadas y límites a los aparcamientos subterráneos
Entre las medidas propuestas figura elevar las nuevas viviendas y las reformas integrales hasta la cota de inundación calculada para un episodio de 500 años. En tejidos urbanos consolidados se plantea elevarlas hasta el calado previsto cuando supera 80 centímetros; por debajo de esa cifra, al menos 80 centímetros junto con medidas de autoprotección. El documento también prevé restricciones a aparcamientos subterráneos y prohibiciones de determinados usos en las zonas de peligrosidad 6 y 7.
Las recomendaciones incluyen parques inundables, zonas de laminación, relocalización de usos vulnerables y mejores condiciones de evacuación. Su aplicación concreta dependerá del planeamiento y de las competencias municipales. De 74 municipios evaluados, solo 12 tenían adaptado su Plan General Estructural al riesgo de inundación, según los datos presentados este jueves.
La revisión se publicará en el DOGV y abrirá veinte días hábiles de información pública antes de su aprobación. Ese periodo permitirá consultar la cartografía y formular alegaciones. La siguiente actualización verificable será la publicación oficial del documento y, después, su aprobación definitiva y la extensión del estudio al resto del territorio valenciano.