
El CD Castellón se enfrentará a la UB Conquense en la primera ronda de la Copa del Rey tras el sorteo celebrado en Las Rozas. El encuentro se disputará a partido único en el estadio La Fuensanta, ubicado en Cuenca, entre el 27 y el 29 de octubre, con la fecha exacta aún por confirmar. Este duelo, que marca el inicio del camino del equipo de la Plana en la competición, se presenta como un choque de identidades, dado el vínculo histórico y los lazos entre ambos clubes, especialmente en el terreno de juego.
El Conquense, actualmente cuarto en el grupo V de Segunda RFEF, llega con una dinámica positiva, tras acumular tres victorias, un empate y una derrota en su última jornada frente al Atlético de Madrid C. Su entrenador, Rober Gutiérrez, dirige un plantel que incluye varios futbolistas con pasado en las filas del Castellón, como el lateral izquierdo Álex Alcira y el mediocentro Guillem Terma, quien incluso fue convocado con el primer equipo albinegro en temporadas anteriores. Esta conexión entre ambos equipos añade un matiz especial al enfrentamiento.
La rivalidad entre ambos clubes no es reciente. A lo largo de su historia, se han enfrentado en siete ocasiones oficiales. En Cuenca, el balance es desfavorable para el Castellón, que ha visitado el estadio La Fuensanta en tres ocasiones sin lograr una victoria. La última vez, en la temporada 2018-19, el equipo de Óscar Cano logró un empate clave que ayudó a asegurar la permanencia. En el Castalia, sin embargo, el historial es más favorable, con victorias tanto en Liga como en Copa, incluyendo un triunfo por 1-0 en una eliminatoria de la competición en 2018.
El proyecto del Conquense, impulsado por un grupo inversor liderado por Iñigo Asensio y Luis Alonso, busca consolidar un proyecto ambicioso con miras a ascender a categorías superiores. Aunque no ha ganado en su estadio en los últimos años, su actual posición en la tabla y su plantilla con jugadores con experiencia en el Castellón hacen del duelo un encuentro cargado de emociones y tensiones. El equipo manchego, que estuvo cerca del ascenso la temporada pasada, repite su objetivo con una plantilla que combina juventud y experiencia.
Si el Castellón supera esta eliminatoria, su siguiente rival se definirá en diciembre, justo antes del parón navideño. El desplazamiento a Cuenca será una prueba clave para romper una racha histórica de resultados desfavorables en el estadio La Fuensanta. El encuentro no solo será una batalla deportiva, sino también una confrontación de identidades, donde el pasado de algunos jugadores y la historia compartida entre ambos clubes marcarán el tono de un duelo que promete ser intenso y emotivo.