
El Valencia CF Femenino se hunde en una crisis sin precedentes tras caer por segunda vez consecutiva en Liga F, esta vez ante la Real Sociedad en el Estadi Antonio Puchades. El encuentro se decidió en el minuto 23, cuando Nerea Eizagirre aprovechó una jugada tras una posesión temprana del equipo visitante para marcar el único gol del partido. La derrota deja al conjunto valencianista sin puntos tras seis jornadas, consolidándose como colista en solitario del campeonato. La situación se acentúa al no haber sumado ni un solo punto en casa, lo que evidencia una profunda falta de rendimiento en su propio terreno.
Las valencianistas intentaron reaccionar tras el gol, generando varias ocasiones de peligro. Nazareth Martín tuvo una clara oportunidad en el minuto 9, mientras que Rebecca Eloh y Lucía Moral también pusieron en aprietos a la portera Alice Pinguet, quien logró mantener la portería a cero. Aunque el equipo mostró mayor intensidad en la segunda mitad, con mejores llegadas y momentos de superioridad, no lograron concretar sus intentos. Tere y Marcano tuvieron oportunidades claras, especialmente con cabezazos y remates que se quedaron a un paso del empate, pero el resultado final no se modificó.
La Real Sociedad, por su parte, se llevó los tres puntos gracias a un gol que llegó en un momento clave del partido. Aunque el equipo vasco también se encuentra en zona de descenso, esta victoria le permite sumar sus primeros puntos en la temporada, elevando su total a cinco. Su rendimiento, aunque irregular, les permite mantener una mínima esperanza de escapar del descenso, mientras que el Valencia Femenino se aleja cada vez más de cualquier posibilidad de reacción.
La situación del equipo dirigido por Mikel Crespo es crítica. Tras seis derrotas consecutivas y cero puntos de 18 posibles, el equipo no ha conseguido ni una sola victoria ni un empate. El parón del campeonato, que comienza el 17 de octubre, llega en un momento decisivo para el cuerpo técnico, obligado a encontrar soluciones urgentes antes del próximo compromiso frente al Athletic. La falta de resultados ha generado preocupación entre la afición, que, a pesar de animar con fuerza desde las gradas, no ha podido ver cambiar el rumbo del partido.
El panorama actual es desfavorable para el club valenciano. Mientras que la Real Sociedad, aunque en zona baja, tiene margen para reorganizarse, el Valencia Femenino enfrenta una distancia creciente con sus rivales directos. Cada derrota agrava la situación, y el riesgo de que la brecha se vuelva insalvable aumenta con cada jornada. La necesidad de sumar puntos de forma urgente se ha convertido en la prioridad absoluta para evitar una temporada aún más complicada.
En resumen, el equipo valencianista atraviesa su peor momento en la historia reciente de su sección femenina. La ausencia de resultados, la falta de efectividad en ataque y la incapacidad para mantener la posesión en momentos clave han llevado al equipo a un punto de inflexión. El camino hacia la recuperación será largo, pero el inicio de la vuelta del campeonato será clave para determinar si el club puede evitar el descenso o se hunde aún más en la clasificación.