
El domingo, El Puig de Santa Maria se convirtió en un escenario vivo de la historia valenciana con una ruta teatralizada dedicada a Jaume I, impulsada por la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades. La actividad, celebrada a las 11.00 horas en el entorno del Castillo, formó parte de la conmemoración del 750 aniversario de la muerte del monarca. A través de una experiencia multisensorial, la iniciativa buscó acercar a la ciudadanía el legado histórico del rey mediante el teatro, la música y la interacción con el entorno patrimonial. La ruta, gratuita y abierta a todos, recorrió calles emblemáticas del municipio hasta concluir en el Real Monasterio de Santa María, lugar clave en la narrativa del evento.
La propuesta se estructuró en cinco escenas que combinaron actuaciones de actores, escenografía elaborada y una exposición sobre oficios tradicionales. La dramaturgia, escrita por Julio Badenes Almenara, cronista oficial del municipio, dio vida a figuras históricas como Jaume I, Violant d'Hongria, Bernat Guillem d'Entença o el rey Zayyan, entre otros. El Ensemble Quadrivium aportó un componente musical esencial, interpretando repertorio medieval y renacentista, enriqueciendo así la atmósfera histórica del recorrido. Esta fusión de artes escénicas, música antigua y divulgación permitió una aproximación a la historia más inmersiva y accesible, especialmente para los más jóvenes.
La participación de la comunidad mercedaria y del Ayuntamiento de El Puig fue fundamental para el desarrollo del evento. El municipio, con su profunda conexión histórica con Jaume I y los acontecimientos previos a la conquista de Valencia, se erigió como un escenario natural para esta experiencia. La Generalitat, desde su política cultural descentralizada, aprovechó esta oportunidad para llevar la programación más allá de los grandes centros culturales, convirtiendo calles, plazas y monumentos en espacios de encuentro con el pasado. El objetivo fue demostrar que la memoria colectiva no se limita al estudio, sino que puede vivirse en el mismo lugar donde ocurrieron los hechos.
La iniciativa refuerza la idea de que conocer la historia no debe ser una tarea solamente académica, sino una experiencia que se recorre, se escucha y se siente. Al integrar elementos didácticos y artísticos, el formato teatralizado facilita que niños y jóvenes se conecten con personajes, eventos y espacios históricos de forma amena y significativa. Además, la celebración del aniversario sirvió como plataforma para divulgar el patrimonio valenciano y fortalecer su conocimiento entre las nuevas generaciones. En este sentido, la ruta no solo recordó a un monarca, sino que reforzó el sentido de pertenencia a una historia compartida, vivida en cada rincón del pueblo.