El estadio de Encamp se prepara para recibir un mar de albinegro. No por el equipo local, sino por la avalancha de seguidores del CD Castellón que han respondido con fuerza a la venta de entradas. En apenas minutos, las 200 localidades reservadas para la afición visitante se agotaron. El dato no es un simple número: es un grito colectivo de identidad, de pertenencia, de orgullo.
El CD Castellón anunció la venta exclusiva para abonados del curso 2026/2027 y titulares del Carnet Albinegre 2025/2026. No hubo tiempo para dudar. La demanda fue inmediata. La plataforma se saturó. Las entradas, disponibles solo online, se agotaron antes de que muchos pudieran completar el proceso.
El impacto trasciende el campo. El sold out no solo refleja el entusiasmo por el partido del domingo 11 de octubre, sino también el momento de forma del equipo. Pablo Hernández ha construido una plantilla que inspira confianza. La victoria en Leganés, el buen rendimiento en los últimos encuentros, han alimentado la creencia de que el ascenso no es un sueño, sino una posibilidad real.
La afición no se queda atrás. El autobús de ida y vuelta, con un precio de 55 euros, se convierte en un símbolo de cohesión. No es solo transporte: es un acto de solidaridad. Quienes ya tenían entrada por Aficiones Unidas podrán solicitar plaza en el bus si hay disponibilidad.
Pero el desplazamiento no se limita a los 200 con entrada. Muchos seguidores intentarán acceder desde otras zonas del estadio. Es una práctica ya conocida: en temporadas anteriores, el CD Castellón ha logrado que su hinchada se haga presente incluso fuera de la zona visitante.
El partido, en pleno puente de octubre, con la cercanía geográfica de Andorra, y el impulso del equipo, han convergido en un fenómeno de masas. No es solo un partido. Es un acto de identidad. Y el CD Castellón, en medio de su mejor momento, lo siente.
El equipo se prepara para el desplazamiento. Pero ya está en el campo. Porque la afición, en un par de minutos, ha ganado la batalla antes de que empiece el partido.