
El Villarreal Femenino se enfrenta al CE Europa en un partido único por el pase a la siguiente ronda de la Copa de la Reina. El encuentro se disputará a las 19.30 horas en el Nou Sardenya, un feudo que históricamente ha sido complicado para los visitantes. Al igual que en la primera ronda, el conjunto castellonense se lo juega todo a una sola carta, sin margen de error, ante un rival que, pese a estar en Segunda Federación, está diseñado para el ascenso y se fortalece con el apoyo de su afición.
El técnico Jordi Ferriols ha destacado la buena preparación del equipo para una semana especialmente exigente, en la que también tendrá que enfrentarse al Sportextremadura CD el domingo en Badajoz. Aunque el empate ante el Athletic Club B dejó cierto sabor agridulce, Ferriols no ha cambiado su valoración sobre el estado del grupo. Durante los entrenamientos, el cuerpo técnico ha profundizado en situaciones específicas y corregido aspectos detectados en los últimos encuentros, especialmente en las áreas.
Ferriols reconoce que el CE Europa es un equipo con una propuesta basada en el buen trato del balón, con futbolistas capaces de generar peligro y una continuidad en la plantilla y entrenadora de la temporada anterior. El técnico advierte del peligro del rival, especialmente por su capacidad de realizar permutas de posición y generar espacios. "Esperamos un partido muy complicado y seguro que no va a ser fácil", reconoce, aunque confía en que sus jugadoras mantengan la personalidad mostrada durante la temporada.
El equipo llega con ilusión y motivación para seguir avanzando en la competición. Ferriols ha destacado que cada ronda supone una oportunidad para competir y medir el nivel del equipo. La intención del conjunto amarillo pasa por mantener su identidad también en el torneo copero y tratar de llevar el peso del encuentro durante buena parte de los 90 minutos. "Somos el Villarreal Femenino y queremos ser dominadoras de la mayor parte del partido", afirma el entrenador.
La gran incógnita del choque radica en la pizarra: Ferriols deberá decidir si introduce rotaciones o mantiene el bloque liguero, con el maratón liguero a la vista. El calendario no da tregua, y el equipo debe gestionar minutos con cuidado, especialmente tras el largo desplazamiento a Badajoz. A pesar de las dificultades, el vestuario afronta el compromiso con muchas ganas y la ambición de seguir avanzando en la Copa.