
Alejandro Grimaldo, jugador del Atlético de Madrid y formado en las categorías inferiores del Valencia CF, ha expresado su profundo orgullo por los reconocimientos recibidos en su tierra tras el éxito de la selección española en el Mundial. Nacido en La Pobla de Vallbona, el futbolista ha sido distinguido con la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana, la Medalla de Oro de su pueblo y el título de Hijo Adoptivo del Ayuntamiento de Valencia. Aunque no podrá asistir en persona al homenaje institucional del 9 d'Octubre, su emoción por estos galardones es evidente, destacando que representan un honor inmenso para él y para su entorno familiar.
La imposibilidad de acudir al acto se debe al exigente calendario del Atlético, que obliga a los jugadores a disputar partidos cada tres días. El desplazamiento fuera de Madrid requiere viajar el día anterior, lo que dificulta cualquier salida fuera del entorno del club. Grimaldo reconoce que no tiene tiempo para nada, y aunque desea con fuerza poder visitar Valencia y La Pobla en un futuro cercano, su compromiso con el equipo le impide hacerlo en este momento. Por ello, espera que algún familiar, como su padre, represente su presencia al recibir los reconocimientos.
A pesar de su ausencia en el homenaje a Ferran Torres, con quien se esperaba un reconocimiento conjunto, Grimaldo mantiene una mirada cariñosa hacia su club de origen. Reconoce que el Valencia CF atraviesa un periodo complicado en la Liga, lejos de los tiempos en que jugadores como David Villa y David Silva luchaban por títulos. Sin embargo, sigue confiando en que el equipo pueda recuperar su lugar entre los grandes en un futuro próximo, expresando su deseo de que vuelvan a estar
En el Atlético, por el contrario, se siente plenamente integrado y satisfecho. Destaca la cercanía con el entrenador Diego Simeone y el ambiente del club, que le hacen sentir en casa. Aunque no tuvo minutos en el Mundial, el trato recibido de Luis de la Fuente le hizo sentir parte del grupo, lo que reforzó su sentido de pertenencia. Para Grimaldo, representar a España sigue siendo una experiencia especial y motivadora, y su conexión con el fútbol internacional no aleja su corazón de la Comunitat Valenciana, donde sigue viendo un hogar al que espera regresar cuando las circunstancias lo permitan.