El Museo de Villena permanece cerrado y el Ayuntamiento no ha fijado una fecha de reapertura después del robo de la mayor parte del Tesoro de Villena. Dos días después del asalto, la consecuencia pública más inmediata es que el MUVI ha suspendido las visitas mientras la Guardia Civil analiza las grabaciones y completa el inventario de lo sustraído.
La alarma del museo llegó al Centro Operativo de Servicios de la Comandancia de Alicante a las 5:23 del jueves 27 de agosto, según explicó el subdelegado del Gobierno, Manuel Pineda, en la comparecencia recogida por El Periódico de Villena. Policía Judicial dispone de imágenes del interior y del exterior. En ellas aparecen varias personas y varios vehículos, pero el mando de la Guardia Civil evitó entonces dar un número exacto o cerrar una hipótesis.
El alcalde, Fulgencio Cerdán, confirmó que los autores se llevaron la mayor parte del conjunto arqueológico y tres coronas vinculadas a la Virgen de las Virtudes. La relación pieza por pieza todavía dependía del inventario policial. Esa cautela impide presentar como balance definitivo las cifras que han circulado desde el robo.
El asalto duró pocos minutos. El aviso del MUVI se produjo poco después de otra alarma en el polideportivo municipal; el alcalde señaló que ambos episodios podrían estar conectados, pero dejó esa relación en manos de la investigación. Tampoco se ha comunicado oficialmente el destino de los autores ni se ha confirmado que exista un encargo.
Una vitrina vacía y una investigación que no puede medir solo el oro
El valor patrimonial supera la tasación del metal. La ficha del propio Museo de Villena describe un conjunto fechado hacia el año 1000 antes de nuestra era, compuesto por cuencos, brazaletes, botellas y piezas mixtas de oro, plata, hierro y ámbar. Fue descubierto en 1963 por José María Soler y sus colaboradores y está considerado, junto con los ajuares de las tumbas reales de Micenas, una referencia de la orfebrería europea de la Edad del Bronce.
El museo abrió el viernes sus instalaciones a medios para mostrar el sistema de protección. Según la explicación ofrecida durante esa visita, las alarmas detectaron la entrada y las cámaras grabaron el recorrido. La sala del Tesoro era una cámara acorazada de unos 75 metros cuadrados, con protecciones físicas y varios anillos de seguridad; la última revisión periódica se había realizado el 3 de agosto.
Que el sistema generara avisos y grabaciones no resuelve por sí solo la cuestión de la respuesta. Los autores lograron abandonar el edificio antes de la llegada de los agentes. Corresponde a la investigación determinar cómo superaron las barreras y si hubo fallos operativos, sin convertir la versión técnica del museo ni las acusaciones políticas posteriores en conclusiones periciales.
La información publicada este sábado mantiene el cierre del MUVI sin una previsión de reapertura. La web del museo aún muestra sus horarios ordinarios, por lo que no debe usarse como prueba de que las visitas hayan vuelto. El siguiente dato verificable será un balance oficial de las piezas sustraídas, una recuperación dentro de la investigación o una fecha municipal para reabrir. Hasta entonces, siguen abiertas tanto la causa penal como la evaluación de lo ocurrido en el museo.