El Hospital Universitario Doctor Peset de València ha puesto en servicio desde el jueves 27 de agosto la primera parte de sus urgencias reformadas, con una sala de espera que duplica su espacio y una entrada independiente para quienes llegan en ambulancia. La apertura cambia la recepción y la atención inicial en un departamento de salud con 292.000 personas adscritas, aunque no supone el final de las obras.
Las camas de observación siguen siendo una de las ampliaciones pendientes. El proyecto prevé pasar de las 25 actuales a 34, nueve más, y aumentar de diez a dieciséis los sillones de terapia rápida. Son los espacios para las siguientes fases, no una capacidad añadida que pueda darse ya por disponible.
La información de la Generalitat del 26 de agosto fijó para el día siguiente el inicio de la actividad asistencial en la zona renovada. El calendario autonómico sitúa la terminación del conjunto de la reforma en el primer trimestre de 2027, todavía como previsión.
Por ahora se han terminado 930,38 metros cuadrados, el 44,7 % de la superficie total prevista para las urgencias generales de adultos. Ahí se encuentran la recepción y admisión, la espera de pacientes y familiares y el área de atención a pacientes críticos, que triplica su espacio. La nueva entrada de ambulancias añade un acceso diferenciado al servicio.
Según detalla Ecos de Valencia, también entran en funcionamiento consultas de Medicina de Urgencias y espacios de Psiquiatría, Oftalmología y Traumatología, junto con consultas de enfermería, salas de curas y una sala de yesos con circuito propio. La relación de dependencias nuevas no equivale a un anuncio de contrataciones ni acredita por sí sola que las esperas se hayan reducido.
La reforma completa tiene un presupuesto de 5,2 millones de euros. Como recoge Actualidad Valencia, está dividida en cuatro fases para mantener la asistencia durante los trabajos. Una vez acabada, Urgencias ocupará 2.081,22 metros cuadrados, un 21 % más de superficie. Ese porcentaje corresponde al resultado final del proyecto.
Además de las camas y los sillones, quedan previstos seis boxes de aislamiento frente al único existente. La última fase integrará los despachos y la sala de reuniones del personal administrativo, hasta ahora separados del área asistencial. La próxima apertura deberá concretar cuándo estarán disponibles las 34 camas de observación y los dieciséis sillones; de momento, el calendario publicado solo da una referencia para acabar el conjunto de las obras.