
Benilloba se encuentra junto al río Frainós, en un paisaje de bancales entre las sierras del Comtat. Su visita tiene un hilo conductor preciso: el agua movió molinos harineros, atravesó acequias y acueductos y, al final del siglo XIX, también sirvió para producir electricidad. El núcleo urbano, la iglesia parroquial y la ruta al Molí del Salt permiten comprender esa relación sin atribuir al pueblo monumentos que las fuentes locales no documentan.
Qué ver en Benilloba
Iglesia parroquial neoclásica
La iglesia domina la plaza y es la referencia más clara para iniciar el paseo. El Ayuntamiento la describe como un edificio neoclásico de cruz latina, con una nave de tres tramos, capillas laterales y una falsa cúpula en el crucero que no se manifiesta al exterior. La capilla de la Comunión es del siglo XIX y la torre de sillería se organiza en cuatro cuerpos cúbicos. El interior conserva frescos y decoración en las bóvedas, pero es un templo en uso: la entrada depende de la apertura y de los actos religiosos.
Calles, retablos cerámicos y Calvario
El recorrido urbano funciona mejor si se observan los detalles pequeños. El inventario municipal identifica retablos cerámicos dedicados a San Miguel Arcángel, Santiago Apóstol y Santo Tomás de Villanueva, integrados en fachadas y hornacinas. Después se puede continuar hacia el Calvario, cuyo paseo entre cipreses ofrece una vista del caserío y de las montañas. No hace falta convertir cada calle en un “monumento”: el valor está en relacionar la plaza, la arquitectura doméstica y el paisaje agrícola.
Ruta al Molí del Salt
La propuesta municipal de senderismo tiene unos 6,5 kilómetros y parte de Benilloba por la Senda dels Molins. Antes de llegar al salto aparecen la Font de la Teuleria, restos del acueducto del mismo nombre, el Molí de les Penyes del Salt —construido en 1852— y un puente antiguo. La sucesión muestra que el destino no es una cascada aislada: forma parte de un corredor hidráulico e industrial.
Molí del Salt o Fàbrica de la Llum
El río atraviesa un desfiladero calcáreo y salva cerca del molino un desnivel de casi veinte metros. El Molí del Salt se construyó entre 1760 y 1770, perteneció a los condes de Revillagigedo y pasó por distintos propietarios. En 1899 fue adquirido para la Sociedad Eléctrica de Benilloba, origen del nombre Fàbrica de la Llum.
El edificio está en ruina avanzada y ha perdido las cubiertas. Debe contemplarse desde el recorrido habilitado, sin entrar, trepar ni apoyarse en los muros. La bajada incluye escaleras de mampostería y puede resultar resbaladiza; “libre acceso” no significa accesibilidad universal ni ausencia de riesgo. El caudal y el salto varían con la lluvia, y la guía no debe prometer baño ni agua abundante.
Acueducto de la Canal en el barranc de Cuixot
En el límite con Penàguila se conserva otro elemento distinto del acueducto de la Teuleria. La Canal se construyó en 1794 para que la séquia d’Ombria cruzara el barranco y regara las huertas de Benilloba. Sus dos arcos son desiguales: uno pequeño y otro de mayor tamaño y trazado curvo. Conviene tratarlo como una salida complementaria y comprobar el acceso actual, no presentarlo como una parada automática dentro del casco urbano.
Itinerario práctico
- Empieza en la plaza, observa la iglesia y busca los retablos cerámicos sin molestar a residentes ni celebraciones.
- Sube al Calvario si el calor y la movilidad del grupo lo permiten.
- Reserva al menos dos horas para la ruta de los molinos y añade margen para las paradas; usa calzado con agarre, agua y protección solar.
- Visita el barranc de Cuixot en otro tramo del día únicamente si has confirmado el acceso y la meteorología.
Gastronomía y pueblos próximos
El recetario municipal identifica la olleta, la borreta, la pericana y el arroz con costra, además del aceite de los olivares locales. Las magdalenas del horno también aparecen vinculadas a la promoción turística del pueblo. La disponibilidad depende del establecimiento y del día, por lo que conviene preguntar antes. Para ampliar la ruta pueden consultarse Benillup, Benimarfull y Benimassot.
Preguntas frecuentes
¿El Molí del Salt es un edificio visitable por dentro?
No debe interpretarse así. El paraje es accesible por un itinerario exterior, pero el molino está en ruina avanzada. La visita segura consiste en observarlo sin entrar en la estructura.
¿Cuánto mide la ruta desde Benilloba?
El Ayuntamiento publica una ruta de unos 6,5 kilómetros por la Senda dels Molins. El tiempo real depende del firme, las paradas y la bajada final.
¿Hay dos acueductos?
Las fuentes distinguen los restos próximos a la Font de la Teuleria, en el camino del Salt, y la Canal del barranc de Cuixot, construida en 1794 para la séquia d’Ombria.
Fuentes oficiales y planificación
La fecha de edición indica cambios en el texto; no acredita una nueva comprobación de horarios, teléfonos o accesibilidad. Las fechas de comprobación específicas, cuando constan, se indican junto a los datos.