Valencia ha desplegado 26 dispositivos de medición de flujos de calor en dos de los puntos más transitados de la ciudad, con el objetivo de controlar y gestionar mejor la presencia de visitantes. Estos sensores se han instalado estratégicamente en la plaza de la Reina y en el entorno del Mercado Central, donde se concentran grandes volúmenes de peatones. La concejala de Turismo, Innovación e Inversiones, Paula Llobet, ha detallado esta iniciativa durante la World Travel Market de Londres, explicando que se trata de una medida para monitorizar los movimientos turísticos y evitar aglomeraciones.
A diferencia de las cámaras de videovigilancia tradicionales, estos aparatos generan mapas de calor que permiten visualizar los desplazamientos y detectar las zonas de mayor densidad de personas. Esta tecnología facilita la planificación y gestión de los espacios públicos, ya que proporciona datos precisos sobre cómo se distribuyen los flujos de visitantes. El departamento municipal será el encargado de gestionar la información recopilada, que incluye 14 sensores en la plaza de la Reina y 12 junto al Mercado Central, con el fin de mejorar la convivencia entre la actividad turística y la vida cotidiana de los residentes.
La información obtenida se complementa con datos anonimizados procedentes de dispositivos móviles, lo que permite conocer mejor los perfiles y la procedencia de los turistas. Estos datos se integran en la Plataforma Inteligente de Destino (PID), una herramienta que ofrece una visión completa de cómo interactúa el turismo con la movilidad, el espacio público y los servicios municipales. Además, la PID cuenta con un motor de recomendaciones en su aplicación que ayuda a los visitantes a tomar mejores decisiones, evitando espacios congestionados y mejorando su experiencia en la ciudad.
Esta iniciativa forma parte de un ecosistema digital para la sostenibilidad turística y la innovación urbana, que también incluye el sistema FOCUS de la Fundación Visit València. FOCUS integra más de 125 millones de datos y utiliza inteligencia artificial y modelos predictivos para analizar la evolución del turismo y anticipar escenarios. El proyecto PID-València recibió una ayuda de 2.842.677 euros de la Secretaría de Estado de Turismo, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con el objetivo de poner la tecnología al servicio de las personas y mejorar la vida de los valencianos.