La mañana de este miércoles 28 de octubre ha dejado a los conductores que se acercan a Valencia con el paso lento. El área metropolitana ha sufrido un repunte habitual de tráfico en plena hora punta, afectando tanto a las entradas como a las salidas.
La A-7 se ha convertido en una de las carreteras más complicadas para circular. En sentido Castellón, los conductores han encontrado hasta cinco kilómetros de retenciones a la altura de Paterna. Además, entre Bétera y Paterna se acumulan otros cuatro kilómetros de tráfico lento. La autovía presenta múltiples incidencias en varios tramos, incluyendo colas de tres kilómetros a la altura de Paterna en dirección Barcelona y otros dos kilómetros entre Riba-roja y Manises.
La V-31 también ha registrado dificultades significativas. Entre Silla y Catarroja, en dirección a Valencia, se han acumulado cuatro kilómetros de retenciones. Por su parte, la V-30 ha presentado tres kilómetros de circulación lenta en ambos sentidos entre Xirivella y Quart de Poblet. La CV-36 ha registrado dos kilómetros de tráfico lento entre Picanya y Valencia, mientras que la CV-35 ha acumulado dos kilómetros entre San Antonio de Benagéber y Paterna.
Estas complicaciones se reparten entre varias de las principales vías del entorno metropolitano, tanto en los accesos a la capital como en los desplazamientos por el área de l'Horta.