El Villarreal B consolidó su posición en la cima de la clasificación con una contundente victoria por 4-1 frente al FC Cartagena en el Mini Estadi. El filial amarillo, dirigido por David Albelda, sumó su sexta victoria liguera y demostró un nivel de juego colectivo y una madurez poco habituales en su categoría. El equipo se comportó como una orquesta bien afinada, ejecutando las jugadas tácticas con una precisión que dejó claro su dominio sobre el rival.
El encuentro comenzó con el Villarreal B asumiendo el control del partido. En el minuto 18, tras una vertiginosa internada de Arnau por la banda derecha, Albert García realizó una asistencia de fantasía con un centro raso que Nico Baratucci supo aprovechar para abrir el marcador con un disparo bombeado. Sin embargo, el Cartagena no se rindió y, antes del descanso, Marcos Moreno igualó el tanteo con un soberbio cabezazo, dejando el empate en el electrónico y mostrando el carácter de un bloque diseñado para pelear por el ascenso.
La segunda parte fue un cambio de chip para el filial amarillo, que salió con mayor intensidad y concentración para buscar la victoria. En el minuto 52, Facundo Viveros resolvió una acción individual con una espectacular vaselina tras quedar solo ante el portero, devolviendo la ventaja a los locales. La furia del equipo no se detuvo y, catorce minutos después, Mousa Fofana amplió la diferencia con un potente disparo desde la derecha, firmando su tercer gol en dos partidos y completando la obra de arte con una irrupción estelar.
Con el 3-1, el Cartagena quedó muy tocado y encontró dificultades para generar peligro, mientras el Villarreal B continuó mostrando su ambición hasta el final. En el tiempo añadido, César Bonafé cerró la goleada con un espectacular disparo desde fuera del área, certificando una nueva exhibición de solidez colectiva y control del juego.