
El Valencia CF se enfrentará este miércoles al UD Tavernes de la Valldigna en la primera ronda de la Copa del Rey, pero lo hará bajo una circunstancia administrativa inusual: figurará como equipo visitante a pesar de disputar el encuentro en su propio estadio, Mestalla. Esta situación, que solo se ha producido una vez en los más de cien años de historia del recinto inaugurado en 1923, responde a la imposibilidad del campo municipal de Tavernes de la Valldigna de albergar un partido de esta categoría ante un rival de Primera División. El club de La Safor propuso y ambas entidades acordaron la semana pasada celebrar el duelo en el feudo valencianista, respetando el reglamento que otorga la condición de local al equipo de menor categoría.
El precedente histórico de este escenario se remonta a la temporada 1963-64, cuando el primer equipo, dirigido por Mundo, se enfrentó al Mestalla, entonces filial del club. En la vuelta de aquella eliminatoria, jugada ocho días después de la ida, el filial actuó como local y el Valencia ganó por 0-5 alineando un equipo mayoritariamente de suplentes. Desde entonces, el conjunto blanquinegro ha disputado 2.087 partidos oficiales en Mestalla, de los cuales 2.086 ha sido como local y solo uno como visitante, acumulando 1.338 victorias, 436 empates y 313 derrotas en su estadio.
Este partido de Copa se enmarca en una semana intensa para el Valencia, que este sábado recibió al Villarreal en Mestalla en LaLiga. El duelo contra el Tavernes de la Valldigna será la segunda cita consecutiva ante su público antes de continuar la temporada, en la que se prevé el adiós definitivo del club al histórico coliseo al término de la campaña.