El Consorcio de Compensación de Seguros ha recibido unas 13.000 solicitudes de indemnización por los daños de la dana Adam, el doble de las 6.528 registradas cuatro días antes. La acumulación se concentra en Oliva, de donde procede aproximadamente la mitad de los expedientes, y obligará al organismo estatal a incorporar 150 peritos para acelerar las valoraciones.
El dato, comunicado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, todavía es provisional. Unas 6.000 reclamaciones corresponden a viviendas o comunidades de propietarios y otras 6.000 a vehículos. El alcance económico final sigue abierto porque aún se están declarando daños y no se ha completado la tasación.
La indemnización no espera a la declaración de zona catastrófica
El Consorcio cubre la inundación como riesgo extraordinario cuando el bien estaba asegurado y la póliza se encontraba en vigor y pagada en el momento del temporal. La declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil abre la puerta a medidas públicas distintas, pero no es una condición para que avance el expediente del seguro.
En una vivienda o negocio, la cobertura y sus límites son los contratados en la póliza original. En los vehículos basta el seguro obligatorio a terceros para los daños extraordinarios por inundación. La pérdida de beneficios solo entra si estaba incluida en la póliza y deriva de daños directos en bienes asegurados.
Fotos, facturas y restos pueden decidir la valoración
La comunicación puede hacerla la persona asegurada, su compañía, un agente o un corredor. El Consorcio mantiene la vía telemática y el teléfono gratuito 900 222 665, de lunes a viernes entre las 9.00 y las 18.00 horas. Solicita los datos de la póliza, identificación, una cuenta bancaria y, si se trata de un coche, marca, modelo, matrícula y taller cuando ya haya sido trasladado.
El organismo tramitará también las solicitudes que lleguen después del plazo de siete días previsto en la legislación del seguro. Eso no elimina la necesidad de comunicar el siniestro cuanto antes: conservar fotografías, presupuestos, facturas, el recibo de la prima y, cuando sea posible, los restos dañados facilita que el perito pueda reconstruir lo ocurrido si hubo que limpiar o reparar de urgencia.
El pago llega por transferencia, no a través de intermediarios
Tras abrir el expediente, un perito debe valorar los daños indemnizables. El Consorcio abona directamente al beneficiario mediante transferencia bancaria. Ninguna cifra media de otra catástrofe permite anticipar el importe de un expediente de Adam, porque cada pago depende del daño acreditado, el capital asegurado y las condiciones de la póliza.
La próxima referencia será el ritmo de peritaciones y primeros pagos tras el refuerzo anunciado. También quedará por conocer qué municipios incluye finalmente el acuerdo estatal y qué ayudas públicas se aprueban: serán vías complementarias, no sustitutos automáticos de la indemnización del seguro.