El atleta de origen burundés, ya nacionalizado español y afincado en la Comunitat Valenciana, ha cruzado la meta en solitario tras un ataque decisivo en los últimos kilómetros que le ha permitido dejar atrás a sus rivales más directos. La prueba, que ha reunido a 26.500 participantes con salidas escalonadas, ha contado con condiciones meteorológicas ideales que han favorecido los ritmos rápidos.
La carrera ha comenzado con un ritmo muy alto marcado por dos liebres, lo que ha formado un grupo de nueve corredores en cabeza desde el primer kilómetro. Este pelotón se ha mantenido compacto durante la primera media hora, pero los cambios de velocidad han ido desgastando a los perseguidores. A partir del kilómetro 15, solo quedaban cinco atletas en la lucha por la victoria: Kwizera, su compañero de equipo Thierry Ndikumwenayo, Tadese Worku, Owen Kapkama y Viktor Kipruto. En los últimos dos kilómetros, Kwizera ha acelerado de nuevo y, tras un último esfuerzo en el tramo final, ha impuesto su superioridad para entrar en meta con autoridad.
Thierry Ndikumwenayo ha sido segundo a seis segundos del ganador, mientras que Viktor Kipruto ha completado el podio masculino a nueve segundos del vencedor. Aunque el tiempo de Kwizera es inferior al récord de Europa, en poder del sueco Andreas Almgren con 58:06, no se ha homologado como plusmarca continental porque el atleta todavía no ha recibido el 'transfer' internacional de World Athletics. Este trámite pendiente implica que Kwizera puede competir ya como español en las pruebas nacionales, pero aún no figura reconocido a nivel internacional.
En la categoría femenina, la kenyana Sheila Chepkirui ha ganado la prueba con un tiempo de 1:03:51, por delante de su compatriota Diana Wanza. Además, la valenciana Laura Luengo ha batido el récord de España femenino con un tiempo de 1:08:28, mejorando en dos segundos la marca anterior establecida por Carla Gallardo en Berlín. La organización ha dispuesto siete salidas diferentes para gestionar el flujo de corredores, y las condiciones de temperatura suave y ausencia de viento han facilitado que tanto la élite como los aficionados pudieran mantener marcas ambiciosas desde los primeros kilómetros.