La mañana de este jueves 22 de octubre en Valencia se caracterizó por una movilidad complicada en las principales vías de acceso a la ciudad. Las colas afectaron a varios de los ejes viales más transitados, generando un tráfico lento que dificultó el desplazamiento de los conductores.
La V-31 se convirtió en uno de los puntos más críticos, con siete kilómetros de tráfico lento desde Silla en dirección a Valencia. Por su parte, la A-7 registró cinco kilómetros de retenciones entre Museros y Paterna en sentido Castellón, mientras que hacia Alicante se acumularon otros 2,5 kilómetros entre Valencia y Paterna. La V-30 también presentó dificultades, con tres kilómetros entre Quart de Poblet y Xirivella en ambos sentidos de la circulación.
Otras vías importantes también sufrieron embotellamientos significativos. La CV-36 sumó cuatro kilómetros de retenciones entre Picanya y Valencia, facilitando el acceso a la capital. En la A-3, el tráfico lento alcanzó los dos kilómetros entre Chiva y Riba-roja, en sentido creciente de la kilometración. Estos datos reflejan una jornada de complicaciones en la red viaria valenciana, con especial incidencia en la V-31 y en distintos tramos de la A-7.