Esta autonomía garantiza que las luces sigan operativas incluso si un temporal provoca un apagón generalizado en la zona.
Los sistemas están enlazados directamente con el Centro de Coordinación y Control de Operaciones (CECOPAL), lo que permite a los operadores activar la prohibición de circulación para vehículos y peatones de forma remota y casi instantánea.
La instalación se ha realizado en los extremos del tramo más vulnerable, tanto al inicio como al final, para alertar a los conductores en ambos sentidos de la marcha. Se trata de señales de obligado cumplimiento que, una vez encendidas, prohíben el tránsito por esa sección de la carretera. El coste de la primera fase de esta actuación ha sido de 4.769 euros, pagados a la empresa Akra Señal. El Ayuntamiento de Elche ha indicado que esta inversión es solo el comienzo, ya que prevé ampliar progresivamente este tipo de señalización a otros puntos del término municipal catalogados como zonas inundables.
Esta nueva herramienta se suma a los recursos existentes para la gestión de emergencias meteorológicas en la ciudad, como el sistema de alertas tempranas por SMS, la red de sirenas, las cámaras de videovigilancia y los caudalímetros que miden el nivel del agua en tiempo real. La combinación de estos elementos refuerza la capacidad de respuesta municipal ante episodios de lluvias intensas, priorizando la seguridad ciudadana y la prevención de accidentes en los puntos de mayor riesgo.