
El Valencia Femení ha dado un giro radical en su banquillo tras confirmar la destitución de Mikel Crespo y su segundo entrenador, Alejandro Moreno. La decisión llega después de un inicio de temporada en Liga F que ha dejado al equipo en la última posición de la clasificación, sin sumar ni un solo punto en las siete jornadas disputadas. El club valencianista ha comunicado oficialmente la salida del técnico basco, quien apenas cinco meses antes había conseguido devolver al conjunto a la máxima categoría del fútbol femenino español.
La situación del equipo ha sido especialmente crítica, con siete derrotas consecutivas que han agotado la paciencia de la directiva. La última de ellas, un 1-0 frente al Athletic Club en Lezama, ha sido el detonante final para una decisión que venía ganando fuerza durante las últimas semanas. El balance de Crespo en este comienzo de Liga F no admite interpretaciones: cero puntos de 21 posibles, lo que convierte al Valencia en el único equipo de la competición que no ha conocido ni la victoria ni el empate.
El despido resulta particularmente doloroso para el club y la afición, ya que Crespo fue el artífice del ascenso logrado la temporada pasada. El técnico asumió el banquillo en el verano de 2025 para dirigir al equipo en Primera RFEF y logró construir un plantel competitivo que terminó la fase regular en tercera posición. Posteriormente, las valencianistas superaron al Alba Fundación en las semifinales del playoff y al Villarreal en la eliminatoria definitiva, culminando el regreso a Liga F el 30 de mayo en el estadio Antonio Puchades.
A pesar de ese éxito, la diferencia entre la Primera Federación y la máxima categoría se ha mostrado demasiado grande para un Valencia que no ha encontrado la fórmula para adaptarse a las exigencias de la élite. El equipo ha mostrado dificultades para competir con regularidad durante los 90 minutos y, pese a ofrecer algunos momentos positivos, no ha sabido traducirlos en resultados. La entidad valencianista ha agradecido la dedicación y profesionalidad de ambos técnicos durante su etapa en la entidad, pero la necesidad de un revulsivo para intentar cambiar la dinámica del equipo ha primado sobre el reconocimiento al trabajo previo.
La marcha de Crespo y Moreno deja al Valencia Femenino en una situación delicada, con la lucha por la permanencia convirtiéndose en una misión cada vez más complicada. La decisión supone un giro importante en la historia reciente del fútbol femenino valenciano, donde la ilusión del ascenso ha dado paso a una realidad mucho más complicada de lo previsto.