El contrato de alquiler por sí solo no completa un alta en el padrón de Gandia. El inquilino debe aportar el contrato vigente a nombre de las personas interesadas, el último recibo pagado y la copia del documento de identidad de al menos uno de los propietarios. Si quien se empadrona no figura en el contrato, necesita además autorización del propietario y del titular del alquiler.
La solicitud puede registrarse presencialmente o en la sede electrónica. La hoja padronal debe estar cumplimentada y firmada por todas las personas mayores de edad incluidas. Tras comprobar los documentos, la oficina realiza la inscripción y, si se pide, puede expedir el certificado con los nuevos datos.
La propiedad se acredita según cuándo se compró
En una vivienda propia, una compraventa de menos de un año se acredita con la escritura; si pasó más tiempo, el Ayuntamiento pide nota del Registro de la Propiedad. Un recibo del IBI puede utilizarse como alternativa. Herencias y donaciones requieren la documentación que justifique la nueva titularidad.
La identidad se acredita con originales vigentes. Las exigencias cambian para ciudadanos comunitarios, personas de terceros países y menores. Cuando un menor se inscribe con un solo progenitor, la autorización, la resolución de custodia o la declaración aplicable dependen de la situación familiar.
Certificado y volante tienen destinos distintos
Gandia reserva el certificado, documento público firmado, para trámites como Extranjería, Agencia Tributaria, SEPE, LABORA o dependencia. El volante, que no requiere firma, suele utilizarse para tarjeta sanitaria, DNI, permiso de conducir, comedor social o Cruz Roja. Ambos pueden obtenerse electrónicamente con certificado digital o presencialmente con identificación original.
Si todavía figuran empadronadas personas que ya no viven en la vivienda, la nueva alta provoca el inicio de un expediente de baja por inscripción indebida; no autoriza al solicitante a borrar directamente a terceros.