El aviso rojo por lluvias ha dejado las líneas C1 y C2 de Cercanías en Valencia completamente paralizadas desde las 20:00 horas del viernes. La medida afecta a los trayectos entre la Estación del Norte y Gandia, así como hacia Moixent, y se mantiene hasta nuevo aviso mientras evoluciona el temporal. La suspensión ha generado un enfrentamiento público entre la operadora Renfe y el sindicato de maquinistas Semaf, que instó a sus afiliados a no circular por los trazados afectados.
Renfe ha calificado de "arbitraria" la decisión del colectivo de conductores, argumentando que los informes técnicos garantizan la circulación segura. La compañía sostiene que no existe ninguna alerta roja ferroviaria específica en los tramos afectados que justifique la interrupción del servicio. Por su parte, el sindicato Semaf ha mantenido la postura de no circular por las vías ante la acumulación de precipitaciones, que ya superan los 166 litros por metro cuadrado en localidades de la Safor como Real.
La operadora ha activado su protocolo de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos (FMA) para vigilar de cerca la situación. Según Renfe, las previsiones que manejan provienen de un convenio específico con la AEMET y Adif, que ofrece información con una resolución de tres kilómetros sobre la traza ferroviaria. La compañía insiste en que todas las decisiones se adoptan atendiendo a criterios técnicos y de seguridad, y que la prioridad es proteger a trabajadores y usuarios.
A pesar de las discrepancias, la evolución del temporal ha obligado a cortar el servicio. En la Estación del Norte, autobuses lanzadera han recogido a pasajeros de trenes de larga distancia cuyos convoyes debían recorrer parte de los tramos suspendidos. Los usuarios afectados han tenido que adaptar sus rutinas de movilidad diaria, con retrasos y cancelaciones en sus desplazamientos entre Valencia, Gandia y Moixent.
Adif ha pedido a los viajeros que consulten periódicamente el estado de la red a través de sus canales oficiales antes de desplazarse a la estación. La medida se mantiene hasta nuevo aviso y dependerá de cómo evolucionen el temporal y el estado de la infraestructura ferroviaria. Si las condiciones no mejoran, las limitaciones en los servicios de Cercanías podrían prolongarse o ampliarse a otros tramos si fuera necesario.