El litoral sur de la provincia de Valencia y el norte de Alicante se despiertan este domingo bajo un aviso rojo de peligro extraordinario. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado esta señal de máxima alerta para la jornada, que se extiende desde las diez de la mañana y se mantendrá activa hasta el lunes. El fenómeno meteorológico que provoca esta situación se denomina dana Adam y traerá consigo lluvias muy intensas y persistentes.
Los acumulados más preocupantes se esperan en el noroeste de Gandia, donde podrían caer hasta noventa litros por metro cuadrado en una sola hora. A lo largo de las próximas veinticuatro horas, las cifras podrían alcanzar los cuatrocientos litros en algunos puntos concretos. Entre el domingo y el lunes, las tormentas en el litoral y prelitoral de estas zonas pueden ser torrenciales, dejando localmente entre trescientos y cuatrocientos litros por metro cuadrado.
La temperatura también sufrirá un cambio drástico. Las máximas no superarán los diecinueve grados en Castelló, los veinte en Valencia y los veintitrés en Alicante. El viento soplará con fuerza moderada, con rachas muy fuertes de componente norte en el litoral del Golfo de Valencia, mientras que en el resto de la Comunidad Valenciana será flojo con intervalos moderados.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana ha enviado un mensaje Es-Alert a los teléfonos móviles de los residentes en los municipios afectados. La alerta advierte de lluvias persistentes, precipitaciones intensas y riesgo de inundaciones. Protección Civil recomienda evitar desplazamientos innecesarios mientras dure el fenómeno y no cruzar zonas inundables, incluso si el agua parece baja.
Las instrucciones oficiales instan a alejarse de ríos, barrancos, cauces y paseos marítimos, ya que estas áreas pueden experimentar crecidas repentinas. Si el nivel del agua aumenta, se debe buscar refugio en lugares elevados o subir a plantas superiores de los edificios. No se debe bajar a sótanos ni garajes, y se debe evitar el uso de ascensores por el riesgo de cortes eléctricos o entrada repentina de agua.
La emergencia presta especial atención a las personas más vulnerables, como mayores que viven solas, personas con movilidad reducida y menores. El sistema Es-Alert se ha activado como herramienta clave para avisar con rapidez a la población en las zonas de mayor riesgo.